Marlaska culpa ahora a la Policía: no le informaron de las sospechas sobre la falsa víctima de Malasaña

El ministro da un paso atrás y asegura que “no señaló” a Vox sino a “determinadas declaraciones”. Deja claro que no dimitirá

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El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha dejado claro que seguirá coordinando la lucha contra la “lacra” de los discursos de odio pese a que la oposición pide su dimisión tras el falso caso de homofobia del joven de Malasaña. Según ha explicado, la Policía no le trasladó antes de ayer por la tarde ninguna sospecha sobre las incoherencias del denunciante, un tipo de caso en el que se manejan “muchas hipótesis”, y que el Ministerio informó en cuanto tuvo conocimiento.

“Me enteré ayer a la tarde cuando declara el denunciante sobre los hechos y modifica su declaración”, señalaba. Una falsa declaración por la que ahora deberá responder ante la justicia. Mientras, el ministro insistía en que “la Policía no había dado sospechas. Además, estas investigaciones son muy complejas, hay muchas hipótesis de trabajo, muchas hipótesis en las investigaciones hasta que al final se desarrolla y concluye”, se defendía.

También ha dado marcha atrás en sus acusaciones contra el partido que lidera Santiago Abascal, durante un acto de la Guardia Civil en Madrid. Así, Grande-Marlaska ha defendido que “no señaló” a Vox para relacionarle directamente con la denuncia concreta del joven de Malasaña. “Yo no he señalado a ningún partido, yo he señalado determinadas declaraciones políticas, públicas y en las redes sociales que generan un caldo de cultivo para actos como los indicados”, insistía.

Marlaska no dimitirá

El ministro ha reconocido el daño que hace al colectivo LGTBI la simulación de un delito. Y pese a todas sus declaraciones de ayer, en las que tachó de “algo anecdótico” lo sucedido, ha defendido la estrategia del Gobierno frente a los delitos de odio. “Yo la única responsabilidad que asumo es la de trabajar y seguir trabajando”, descartando así las numerosas peticiones de dimisión por parte de la oposición.

Su intención es seguir siendo “responsable de la coordinación” en la lucha contra esta “lacra”, con un incremento de delitos de odio del 10% en el último año, por lo que no se debe “banalizar”.

A la caza del colectivo LGTBI

El ministro del Interior ha puesto sobre la mesa el “incremento de este tipo de delitos” y ha señalado que no se pueden individualizar “los delitos de odio con un hecho en concreto, ya que estaríamos banalizando”.

En este sentido, Marlaska ha señalado que él “nunca instrumentaliza algo tan importante como son el respeto a los derechos humanos y la diversidad”. Y, a su juicio, lo que verdaderamente preocupante es que hoy la oposición “no esté hablando de la realidad de los discursos de odio”. El titular de Interior ha abogado por trabajar para que afloren más denuncias recordando que sólo se tramitan una sobre el 10% de los hechos que se cometen. “Hay que trabajar para que se investiguen todas”, ha enfatizado antes de repetir que no hay constancia de ‘manadas’ que actúen en España de forma coordinada contra el colectivo LGTBI.

Pero si hay algo que parece tener claro el ministro es el “problema estructural” en la escena política. Una escena cada vez más polarizada y crispada, en la que los ataques contra VOX han sido una constante. “Un problema de discursos políticos y públicos, tanto en la arena política como en las redes, con unas manifestaciones absolutamente contrarias al respeto a la diversidad, tolerancia y que señala a determinados colectivos por una condición social y personal, y se ponen en tela de juicio leyes que garantizar derechos y libertades de todos los colectivos, ese es el problema al que tenemos que hacer frente”, ha manifestado.