Dignidad y Justicia pide a la Audiencia que identifique a los organizadores del homenaje a “Mortadelo”

Asegura en su denuncia que el recibimiento al etarra en Pamplona tras salir de prisión fue un acto de “humillación, menosprecio y vilipendio” a las víctimas del terrorismo

Homenaje al etarra "Mortadelo" en Pamplona el pasado día 24 tras su salida de prisión
Homenaje al etarra "Mortadelo" en Pamplona el pasado día 24 tras su salida de prisión FOTO: La Razón (Custom Credit)

Dignidad y Justicia (DyJ) ha instado a la Audiencia Nacional a identificar a los organizadores del homenaje al etarra Ignacio Martín Echeverría, «Mortadelo», celebrado el pasado jueves en Pamplona tras su salida de prisión. En la denuncia que ha presentado ante el tribunal, la asociación que preside Daniel Portero solicita asimismo que una vez identificados se cite a declarar como investigados tanto a los convocantes como a los “participantes activos” en dicho acto.

En el escrito, al que ha tenido acceso LA RAZÓN, el colectivo de víctimas asegura que el “homenaje a este sanguinario etarra en Pamplona a su salida de prisión por la comisión de tan execrables atentados terrorista al servicio de la banda terrorista ETA sirve para justificar las acciones terroristas cometidas por este etarra y su pertenencia como uno de los máximos dirigentes de la organización terrorista ETA”, lo que en su opinión constituye un delito de enaltecimiento del terrorismo.

La celebración de este tipo de actos, mantiene, “no puede enmarcarse dentro del derecho de reunión o de manifestación y supone una justificación de los delitos terroristas y de quien los comete, amén de ser una clara ofensa y humillación para las víctimas del terrorismo”.

“Es un acto de humillación, menosprecio y vilipendio a las víctimas del terrorismo en general -denuncia- y a los familiares de las seis víctimas mortales vilmente asesinadas por este sanguinario etarra”.

“Él es ETA y el acto tiene una finalidad laudatoria”

Para Portero, “no se puede caer en el simplismo de considerar que, como no ha habido expresiones o manifestaciones a favor de ETA, o anagramas de organizaciones declaradas ilegales por su carácter terrorista (que sí los hay en la publicitación del acto) no puede haber delito de enaltecimiento”. Un delito que, subraya, sí se ha cometido “porque ese condenado al que se homenajea representa a la organización terrorista ETA; él es ETA y, por lo tanto el acto tiene una finalidad laudatoria de la historia criminal de dicha organización”.

Dignidad y Justicia denuncia que el colectivo de víctimas asiste “impotente” y “desamparado” cómo a ex miembros de la banda terrorista “se les homenajea y se les reconoce la labor hecha al servicio de una organización terrorista con total impunidad”. Y enfatiza que el Parlamento europeo aprobó en diciembre de 2018 por mayoría el informe de conclusiones de la Comisión Especial de Terrorismo en el que se insta a los países miembros de la UE a prohibir este tipo de actos de humillación a las víctimas y enaltecimiento del terrorismo.

En la denuncia se señala que el acto de recibimiento a “Mortadelo” -que ha pasado 25 años en prisión por seis asesinatos- tras su salida de la prisión de El Dueso (Cantabria) fue publicado a las 23:58 horas del pasado miércoles “a través de la página de Twitter de La Haine, medio de comunicación afín a la izquierda abertzale que se encarga de dar voz a este tipo de actos de homenaje a los presos de la organización terrorista”.

Portero recuerda que los asistentes al acto “recibieron a este etarra entre aplausos y loas, bengalas y flores y con pancartas del movimiento Pro Amnistía”, entre las que se podía leer “Kate guztiak suntsitu arte” (hasta que todas las cadenas se destruyan).

Salva de aplausos, bengalas y ramo de flores

“Fue recibido con honores, como un auténtico héroe -subraya-, por decenas de personas” entre una “salva de aplausos y bengalas y recibiendo abrazos de algunos de los presentes, terminando dicho acto de bienvenida con vítores, aplausos y la entrega de un ramo de flores”.

DyJ señala que “Mortadelo” fue condenado en marzo de 2004 a 457 años de prisión por su participación el 6 de febrero de 1992 en el atentado con coche-bomba contra una furgoneta del Ejército que transportaba personal militar y civil y que prestaba servicio en la Capitanía General de la Región Militar Centro, en Madrid. La explosión del artefacto, compuesto por 40 kilos de amonal, cuatro tacos de TNT, cordón detonante y metralla, causó la muerte instantánea de los cinco ocupantes de la furgoneta: los capitanes Juan Antonio Núñez, Ramón Carlos Navia y Emilio Tejedor, el soldado conductor Francisco Carrillo y el civil destinado en Capitanía Antonio Ricote. Además, doce transeúntes resultaron gravemente heridos

Asimismo, añade, en septiembre de 2003 ya había sido condenado a 30 años de prisión por su participación en el asesinato de Juan José Carrasco Guerrero el 23 de marzo de 1992, en la madrileña calle Puente de Segovia. La víctima era hijo del coronel del Ejército de Tierra Félix Carrasco, y “Mortadelo”, siguiendo las instrucciones de la dirección de ETA, “colocó una bomba-lapa en los bajos del automóvil Citroën AX del que era propietario el militar”. El artefacto, compuesto por dos kilos de amosal y activado por un mecanismo de imanes, fue colocado bajo el asiento del conductor y al hacer explosión causó la muerte instantánea de Carrasco.