Delgado reelige como jefe de la Fiscalía de la Audiencia Nacional a Jesús Alonso

Rosa Ana Morán será la nueva jefa de Antidroga y Esmeralda Rasillo ha sido designada para la Unidad de Apoyo, órgano de confianza de la fiscal general

La Fiscal General del Estado, Dolores Delgado durante el acto de su toma de posesión en el Tribunal Supremo, en Madrid (España) a 26 de febrero de 2020.
La Fiscal General del Estado, Dolores Delgado durante el acto de su toma de posesión en el Tribunal Supremo, en Madrid (España) a 26 de febrero de 2020. FOTO: Pool Pool

La fiscal general del Estado, Dolores Delgado, no ha dado sorpresas de última hora en el nombramiento de la jefatura de la Audiencia Nacional. Se queda en el puesto Jesús Alonso, que lleva ya un mandato, y hace así una cesión a un nombre de la Asociación de Fiscales (AF), mayoritaria en la carrera y muy crítica con la política de designaciones de Delgado que, dicen, siempre favorece a la que era su asociación, la Unión Progresista de Fiscales (UPF). Al frente de Antidroga estará la primera mujer Rosa Ana Morán.

Alonso lleva en la Audiencia Nacional desde 1997. Entre 2013 y 2017 fue teniente fiscal y desde febrero de 2017 lidera las acusaciones del Ministerio Público allí. En una nota remitida tras el Consejo Fiscal, que durante dos días ha estado con votaciones para renovar la cúpula fiscal, Delgado ha puesto en valor su proyecto para dar «objeto de continuidad».

De Rosa Ana Morán se ha valorado «su amplia y reconocida experiencia en el ámbito internacional para aportarla a una materia de marcado carácter transfronterizo como es la lucha contra grandes redes de narcotráfico». Morán ocupaba el cargo de Fiscal de Sala de Cooperación Internacional desde 2011 y viene a sustituir a José Ramón Noreña que había ocupado el cargo desde 2006 y que vivió un encontronazo con la propia Delgado cuando ésta trató de hacer una especie de bicefalia colocando a Javier Zaragoza de apoyo en ese puesto. Noreña lo tachó de ilegal y la idea se vino abajo, pero a éste le queda poco tiempo para jubilarse y ha sido uno de los pocos veteranos de primer rango que no ha renovado.

En la Unidad de Apoyo, uno de las unidades asesoras de la fiscal general, Delgado ha impulsado a otra mujer: Esmeralda Rasillo. Es asociada a la UPF y fue mano derecha de Delgado en el Ministerio de Justicia. Fue ella quien en noviembre de 2020 la promovió a la primera categoría designándola para la Fiscalía Togada del Tribunal Supremo y ahora vuelve a trabajar codo a codo con la fiscal general. Delgado ha destacado su «dilatada experiencia y enorme capacidad organizativa» que demostró, además, cuando fue designada durante la pandemia para coordinar la comunicación con el Ministerio de Justicia y las Comunidades Autónomas.

En un intento por «dar continuidad a la mayoría de cargos», Delgado ha dado al traste con su premisa de no renovar más de dos veces a la misma persona para un alto cargo.

Así renovado a la veterana Elvira Tejada al frente de Criminalidad Informática, un cargo que ella misma inauguró por lo que tiene la visión más panorámica de este ámbito del Ministerio Público. «Destaca su lealtad institucional y su capacidad de trabajo, haciéndose imprescindible dar continuidad a su proyecto», ha señalado la cabeza de la Fiscalía. Lo mismo con Antonio Vercher al frente de Medio Ambiente. Allí ha estado los últimos 16 años.

Hay cambios, eso sí, en la Fiscalía de Sala de Cooperación Penal Internacional de donde sale Rosa Ana Morán para que entre Francisco Jiménez-Villarejo. Éste trabajó entre 2012 y 2020 en Eurojust y ha sido punto de contacto de la Red Judicial Europea.

En Seguridad Víal se quedará el liderazgo Luis del Río, fiscal Superior de Canarias desde 2019, saliendo el histórico fiscal al rente Bartolomé Vargas; y en Extranjería llegará otra mujer: Beatriz Sánchez Álvaro que, hasta ahora, era fiscal adscrita a este mismo puesto. «Se ha valorado su especial y demostrada sensibilidad y compromiso con la defensa de los derechos humanos y la lucha contra la trata de personas».

Para elevar a la primera categoría de la Fiscalía del Tribunal Supremo Delgado ha propuesto a Joaquín Sánchez-Covisa como «uno de los fiscales más reconocidos de la carrera y de las voces más autorizadas de nuestro país en la persecución de delitos tan complejos como la trata de seres humanos»; y a Luis Manuel López Sanz-Araguren «perfecto conocedor» de la materia que fue teniente de Anticorrupción. Por último, para aterrizar en la atractiva fiscalía del alto tribunal ha escogido a Consuelo Fidalgo y Amalia Cortés. La fiscal general está realizando un claro esfuerzo por introducir a mujeres en las cúpulas y ha reseñado que con estos nombramientos se avanza un pasito. La plantilla queda en 30 hombres (62,5%) y 18 mujeres (37,5%).

Entre este miércoles y jueves el Consejo Fiscal ha hecho sus propuestas, si bien la decisión final es única y exclusivamente de ella. Ahora los candidatos deben pasar el trámite de la firma de la ministra de Justicia y, entonces, podrán pasar los próximos 5 años en sus cargos. Después de este macro-concurso, Delgado decidirá sobre el teniente fiscal de la Audiencia Nacional y el jefe Anticorrupción en los venideros.