Así es el radar Arthur que el Ejército español ha desplegado en Letonia con sus obuses M109

Es capaz de detectar y registrar trayectorias de fuego cuya realización implica, en algunos casos, claras violaciones de los acuerdos de paz alcanzados en la zona

Imagen del sistema de radar Arthur llevado por el Ejército español a Letonia
Imagen del sistema de radar Arthur llevado por el Ejército español a Letonia FOTO: La Razón (Custom Credit)

El sistema incluye también un terminal remoto -por si hubiera que manejar el radar desde el exterior de la cabina-, un sistema de autochequeo que posibilita la identificación de las averías o errores, un sistema de acondicionamiento que posibilita mantener siempre el shelter en las condiciones adecuadas de temperatura y un grupo electrógeno que otorga autonomía la radar. Por su parte, el sistema de comunicaciones permite el enlace con el conductor y con elementos externos (dentro y fuera del territorio nacional) mediante voz o texto, y está habilitado para enganchar con los medios de la Red Básica de Área.

El Ejército de Tierra español ha desplegado, además de obuses autopropulsados M109, un radar de contrabatería Arthur en la misión Presencia Avanzada Reforzada (EFP, por sus siglas en inglés) de la OTAN en este país báltico. La artillería pesada y el sistema de detección de objetivos forman parte del refuerzo enviado por España a esta operación, tras la invasión rusa de Ucrania.

En el caso del radar Arthur (acrónimo de Artillery Hunting Radar), es un sistema en servicio en el Regimiento de Artillería de Campaña 63 del Mando de Artillería de Campaña, con sede en el acuartelamiento Conde de Gazola, en Ferral de Bernesga (León).

España cerró en 2007 con la empresa sueca Saab la compra de cuatro radares contrabatería Arthur, cuatro unidades de control remoto, un entrenador de aula y el apoyo logístico integrado por un importe de 69 millones de euros. A partir de 2008, entraron en servicio en el Ejército de Tierra.

“El radar Arthur permite el empleo en zonas de conflicto a las que las unidades del Ejército español son destacadas para garantizar el mantenimiento de la paz. Este radar es capaz de detectar y registrar trayectorias de fuego cuya realización implica, en algunos casos, claras violaciones de los acuerdos de paz alcanzados en la zona”, explicaba Defensa tras la compra de este sistema.

Se trata de un radar desarrollado en su día por la noruega Ericsson Microwave Systems, integrada en la actualidad en Saab. Tiene un alcance de entre veinte y cuarenta kilómetros, una precisión de diez a treinta metros en función del número de radares activos, capacidad de discriminación del tipo de proyectil en vuelo y gran movilidad y agilidad de cálculo.

La adquisición del radar de localización Arthur supuso un importante avance en las capacidades de adquisición de objetivos. El obsoleto AN/TPQ-36, aún en dotación, pero con un uso marginal, no disponía de capacidad para distinguir entre proyectiles de distintos calibres y no se podía integrar en los sistemas de mando y control actuales como Talos.

El sistema, instalado en el Ejército español sobre un camión Iveco y con un peso de alrededor de 4.000 kg, tiene capacidad para detectar cien proyectiles en un minuto y seguir hasta ocho trayectorias a la vez. La operación puede efectuarse por dos personas: conductor del camión y operador. El fabricante también apunta que es difícil de detectar por baja firma electrónica y de infrarrojos.

El Arthur rastrea los proyectiles en pleno vuelo y localiza cañones, cohetes o morteros, transmitiendo la posición a la artillería. Puede clasificar el origen del fuego, el punto de impacto y el tipo de proyectil.

Otras características

Sobre la integración de elementos, el radar incorpora un navegador inercial que permite dar la posición y la orientación de la antena y, asimismo, buscar las rutas posibles para los traslados o movimiento que debe hacer el radar. El sistema incluye también un terminal remoto -por si hubiera que manejar el radar desde el exterior de la cabina-, un sistema de autochequeo que posibilita la identificación de las averías o errores, un sistema de acondicionamiento que posibilita mantener siempre el shelter en las condiciones adecuadas de temperatura y un grupo electrógeno que otorga autonomía la radar.

Por su parte, el sistema de comunicaciones permite el enlace con el conductor y con elementos externos (dentro y fuera del territorio nacional) mediante voz o texto, y está habilitado para enganchar con los medios de la Red Básica de Área.