17-A: caldo de cultivo para la extrema derecha... independentista

La Rambla de Barcelona, en agosto de 2022.
La Rambla de Barcelona, en agosto de 2022. FOTO: DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS

Los sectores del nacionalismo radical lograron su primer éxito, y hasta ahora el único, consiguiendo un acta de concejal en Ripoll. Silvia Orriols entró en el consistorio -y juró su cargo por los fueros de 1714- con el 10% de los votos de sus conciudadanos de la mano del Front Nacional de Catalunya, aunque poco después relanzó su propio partido Aliança -Alianza- Catalana. En 2021, el Front Nacional de Catalunya -Frente Nacional de Cataluña- se presentó a las autonómicas con el presidente del Cercle Català de Negocis, Albert Pont, al frente. El resultado: 4976 votos, el 0,18% del total. Sin embargo, el fracaso no hundió al movimiento radical independentista de extrema derecha. Renaixença Nacional Catalana -Renacimiento Nacional Catalán- o Moviment Identitari Català -Movimiento Identitario Catalán- son también protagonistas de este segmento que coloca a colaboradores de radio y parejas de presentadores de televisión en sus listas, mientras de nutre de ex militantes de la xenófoba Plataforma per Catalunya, miembros asociados a grupos paramilitares o de ex miembros de CEDADE.

El común denominador de estos grupos es la patria y la inmigración. Son partidarios de instaurar un Estat Català por lo que consideran traidores y procesistas a ERC, CUP y Junts per Catalunya, imponer el catalán como lengua única, se destierra la bandera española, se perseguirán los delitos de odio contra catalanes -perpetrados por catalanes no independentistas- y se cerrará el paso a la colonización castellanoparlante y, sobre todo, a la musulmana. Estos grupos se están organizando de cara a las municipales de 2023 con el objetivo de aumentar su presencia en el territorio y para eso no ha dudado en coquetear con grupos independentistas radicales, o mejor dicho, los grupos independentistas radicales no han dudado en coquetear con la extrema derecha catalana, que aunque hablé catalán extrema derecha se queda.

Esto sucedió en junio de 2022. Una reunión en Sant Cugat del Vallès donde además de estos grupúsculos asistió la ANC, Junts per Catalunya y el Consell per la República. Cuando se conoció la reunión todos los presentes se apresuraron a adjurar de los neofascistas independentistas. El cordón umbilical entre unos y otros: su animadversión a ERC y la CUP, y las ansias de crear un cuarto partido independentista que asuma postulados más radicales. La ANC lo intentó y fue un absoluto fracaso.

La crisis económica está agitando la antiinmigración en muchas poblaciones y muchos ciudadanos ponen oídos a las consignas xenófobas y racistas, culpando de todo a la inmigración. De hecho, estos grupos afirman sin titubear que la delincuencia habla castellano en Cataluña, e invitan a marcharse a quién no hable catalán. Los últimos comunicados del FNC sobre el 25% de castellano no tienen desperdicio y son un cúmulo de barbaridades. No lejos de lo defendido por el Manifiesto Koiné, un manifiesto que abogaba por convertir el catalán en lengua única y que fue firmado, entre otros, por Laura Borràs, la cesada presidenta del Parlament pero todavía presidenta de Junts per Catalunya. Como muestra un botón. Dice el FNC, un comunicado firmado por la señora Orriols antes de despotricar contra la formación, sobre la inmigración “la disminución de los catalanes en nuestra propia tierra es fruto de una inmigración masiva, inasumible y no espontánea, programada desde los despachos de Madrid y París”, porque evidentemente Cataluña vive bajo el yugo de España, of course, pero también de los galos.

Los atentados del 17-A, con toda la parafernalia mediática y teorías de la conspiración añadidas, ha tenido su impacto en la población. Quizá no se habla pero la desconfianza hacia los musulmanes ha crecido y es el caldo de cultivo apetecible para estos grupúsculos que le ganarán la partida a VOX porque la extrema derecha española no tendrá caminos de entrada en la Cataluña interior. De hecho, la formación de Abascal tira de familia en Barcelona y ha designado como candidato a Juan Garriga, el primo de su líder en Cataluña Ignacio Garriga. A algunos les encanta retozar en la ciénaga del 17-A.