‘Supervivientes 2020′: Rocío Flores llega al paraíso (o al infierno)

El programa de supervivencia vive su primera gala con esperados reencuentros, broncas y la división de los grupos entre siervos y mortales.

Rocío Flores, antes de tirarse desde el helicóptero
Rocío Flores, antes de tirarse desde el helicóptero

A pesar de que muchos espectadores se han quejado de que el casting de este año no es tan conocido como el de años atrás, especialmente teniendo en cuenta que la edición pasada fue protagonizada por Isabel Pantoja, otros han visto la oportunidad de conocer rostros nuevos en televisión y ver cómo se desenvuelven en uno de los concursos más complicados.

Como ya comentaba Lara Álvarez en un directo en las redes sociales sólo unas horas antes de que empezara el concurso, esta edición se ha adelantado dos meses con respecto a la de otros años lo que supone que las temperaturas en Honduras son más bajas, por lo que a los supervivientes les esperan noches de bastante frío. Un frío que les va a servir para suavizar el calor producido por los enfrentamientos que ya ha surgido antes del comienzo del concurso. Porque los aventureros ya llevan unos días en tierras paradisíacas y los primeros roces tuvieron como consecuencia el descarte de los tres concursantes más conflictivos de cada grupo: Antonio Pavón, Yiya, por haberse peleado con todos los miembros de su grupo y José Antonio por su fama de “insoportable” fueron los elegidos.

Los primeros enfrentamientos antes de la isla

Parece que la extremeña Yiya se llevará este año el título a la persona más conflictiva, y es que ya desde el hotel empezaba fuerte. Primero enfrentándose a Fani, echándole en cara su infidelidad a Christofer en ‘La isla de las tentaciones’, y posteriormente muy enfadada con Rocío Flores, a la que acusaba de “tener cara de oler mierda", algo que nos sentó nada bien a su padre Antonio David, muy enfadado en plató,

José Antonio Avilés fue al llegar otro de los más conflictivos por su entusiasmo y sus gritos, molestos para el resto de concursantes por su forma de expresarse, alterándose en cada discusión. Eso sí, posteriormente acabó pidiendo perdón por sus formas.

Valentía y poco drama en los saltos del helicóptero

A pesar de que este es uno de los momentos más temidos por los concursantes, también es uno de los más divertidos del concurso. Para los espectadores, cuanto más miedo tenga el participante, más risas en sus casas. Pero este año parece que hemos dado con una tanda de valientes. Solamente Fani no decepcionó, frente a un Ferre muy seguro de sí mismo y un Alejandro sobreexcitado. Acordándose de su “cuqui” mientras temblaba y repetía su incapacidad para saltar. “Christofeeeeeeeer”, gritaba segundos antes de lanzarse. Al final, las palabras de su “cari” fueron las únicas que le animaron a lanzarse.

Rocío Flores demostraba su valentía, dedicándole su salto a su familia y asegurando que no tenía miedo, dando una pequeña muestra de cómo sera su actitud ante el concurso. Por otro lado, Cristian Suescun abogaba por no decepcionar en comparación con el excelente concurso que hizo su hermana, Sofía.

Rocío Flores lanzándose desde el helicóptero de "Supervivientes 2020"
Rocío Flores lanzándose desde el helicóptero de "Supervivientes 2020" Captura de telecinco

Bea Retamal volvía a sacar a relucir su famosa risa, asegurando estar “cagada” por los diferentes animales que le esperaban en el mar: “Multitud de tiburones, rayas y de todo”. Además, en su presentación admitía estar muy enamorada, pero advertía a su novio: en cuanto viese “feeling” con alguien en la isla, “los ojos no mienten”.

Jorge Javier antes del salto de Hugo Sierra, cometía un ‘lapsus’ entendido por muchos: le llamaba Hugo Molinero, como el apellido de su ex Adara, presente en plató para defender a su madre. Momentos después, Ana María se santiguaba una y otra vez ante la risa del presentador y los aplausos de su hijastra Gloria Camila, presente en plató y enfrentada a la continua mirada de la actual novia de su ex, Sofía Suescun.

El reencuentro entre algunos concursantes

Uno de los reencuentros más esperados de la noche fue el de Elena y Hugo, ex yerno y ex suegra. Al llegar a la orilla, el comentario de Elena vaticinaba tensión: “Me he quedado sin fuerzas al verte”. Sin embargo, ambos se daban dos besos de manera educada y se deseaban mucha suerte, aunque con una cordialidad un tanto fingida. Por su parte, Ana María Aldón, pareja de José Ortega Cano, y Rocío Flores se abrazaron nada más verse y comentaron sus respectivos saltos.

Mortales, siervos y el dios Hugo

Empezaba así la primera prueba de la edición: “Dioses de barro”. Dependiendo de su destreza para encontrar algunas pelotas entre el barro. Antes de jugarse sus privilegios, Hugo Sierra era el más votado por el público para premiarle como el mejor salto de la noche, algo que le daría una segunda oportunidad en el juego.

Rocío Flores en la primera prueba de "Supervivientes 2020"
Rocío Flores en la primera prueba de "Supervivientes 2020" Captura Telecinco

Los tres concursantes rechazados por sus compañeros serían los primeros siervos (Antonio, Yiya y José Antonio), quienes se quedaron sin la posibilidad de llegar a la isla lanzándose desde el helicóptero. “La playa de los siervos” es una de las peores con poca pesca y mala ubicación, un auténtico castigo para todos aquellos que la pisen.

Poco a poco iban entrando los protagonistas en la famosa “Palapa”, donde descubrirían el resultado del juego. Portando las cajas con las pelotas recogidas, todos contaban los puntos conseguidos, quedando finalmente el siguiente orden:

-Dios: Hugo (120 puntos). Vivirá solo, tendrá todo tipo de comodidades y podrá lidiar en los conflictos de sus compañeros.

- Mortales: Jorge (117), Vicky (117), Alejandro (66), Fani (55), Nyno (33), Cristian (31), Bea (27), Ivana (22). Vivirán en el lado de la isla fácil, con esterillas para todos y comida para repartir.

- Siervos: Ferre (22), Barranco (18), Rocío (15), Ana María (13), Elena (9), Yiya, José Antonio y Antonio. El lado de la isla con menos sol, conservarán tan solo un poco de arroz y utensilios básicos, teniendo unas cuantas monedas para hacer peticiones al famoso “Pirata Morgan”.

Pese a que los tres “repudiados” habían pasado directamente al grupo de los que “están jodidos”, como dijo Jorge Javier en un ataque de sinceridad, no se libraron de su bautizo en el barro en busca de una lata que, sin duda, traerá problemas. Eso sí, Yiya se quitó su ya famosa peluca antes de sumergirse.

Hugo Sierra, como Dios de la isla, decidió que el líder de los mortales fuese Jorge, el guardia civil ‘guaperas’, mientras que el líder de los siervos sería Antonio Pavón.

Unas nominaciones conflictivas

Comenzaban las primeras nominaciones, con la información de que el jueves próximo habrá una doble expulsión. Los siervos empezaban entonces a poner sus nombres: Barranco nominaba a Yiya, Ferre a José Antonio, José Antonio, Elena y Rocío nominaban a Yiya, y la propia Yiya votaba a Barranco. Por lo tanto, los nominados del grupo de los siervos son Yiya y Jose Antonio, escogido por el líder.

Por su parte, en el grupo de los mortales, las nominaciones fueron: Ivana a Alejandro, Fani a Vicky, Nyno a Vicky, Alejandro a Vicky, Vicky a Bea, Cristian a Vicky y Bea a Vicky. De esta manera, los nominados de este clan son Vicky y Fani, elegida por Jorge.

Con este reparto, habrá que ver cómo los concursantes empiezan a lidiar con el resto de sus compañeros, el comienzo del hambre y el mal tiempo que se aproxima a Honduras. Sin duda, muchísimos frentes comienzan a abrirse.