Iker y Sara: un beso que enterneció al mundo

Frente a la pareja, en aquel momento único, se encontraban los actuales reyes, Felipe y Letizia, quienes aplaudieron espontáneamente tan mediático ósculo

Casillas besa a Sara Carbonero después de ganar el Mundial
Casillas besa a Sara Carbonero después de ganar el MundialArchivo

Remontémonos diez años atrás. Iker Casillas acababa de proclamarse con nuestra selección campeón del mundo de fútbol en Sudáfrica. La euforia y la emoción le empujaron a dar un paso que nadie esperaba. Nada más finalizar la final que ganamos a Holanda por uno a cero, glorioso gol de Iniesta, Sara Carbonero entrevistaba en directo al que se rumoreaba que era su novio. Y el guardameta, en un gesto instintivo, le daba un apasionado beso que daría la vuelta al mundo. La periodista, sorprendida pero feliz, se fundía en ese gesto de cariño con su chico, y la relación se convertía en oficial.

Frente a la pareja, en aquel momento único, se encontraban los actuales reyes, Felipe y Letizia, quienes aplaudieron espontáneamente tan mediático ósculo. Al igual que lo hicieron en miles de hogares del planeta.

Comenzaba una historia vital que ha vivido momentos muy felices, pero también acontecimientos dramáticos.

Iker salió por la puerta falsa del Real Madrid, tanto tiempo entregándose en cuerpo y alma al club de sus amores para acabar relegado a una injusta suplencia. Mal pago de un equipo al jugador más querido por sus hinchas.

La situación se convirtió en insostenible y Casillas dejó la capital de España para incorporarse a la disciplina del Oporto, del que se acaba de desvincular. Y Sara le siguió en su nueva aventura. Un amor sin fisuras, una boda secreta y dos hijos, marcan las pautas de una relación modélica… en lo bueno e incluso en lo malo.

Hace poco más de un año, Iker sufría un infarto que le retiró del fútbol activo. En su entorno se comenta que fue producto de la tensión, el miedo y la ansiedad, al serle diagnosticado semanas antes a su mujer un cáncer de útero. Muy pocos estaban al tanto de la enfermedad, que se hizo pública cuando el futbolista ya se había recuperado de su problema coronario.

A día de hoy no se ha despejado la incógnita de si el matrimonio y sus hijos se despedirán de Oporto para regresar a Madrid o emprenderán una nueva aventura relacionada con el llamado deporte rey en otro lugar del mundo. Porque a David Beckham le entusiasmaría contratar a su amigo mostoleño para que se reencuentre con el fútbol en su Inter de Miami.

Si su admirado cancerbero Luigi Buffón sigue jugando con 42 años, Iker, que tiene 39 y se mantiene en forma, bien podría dar un buen rendimiento en una liga menor como la norteamericana.

Carbonero colabora con diversas publicaciones y tiene su propia firma de ropa. Y parece ser que su cáncer está controlado. No supondría un problema marcharse con los suyos al otro lado del Atlántico.

En cuanto a sus hijos, Martín y Lucas, seis y cuatro años, son felices por el simple hecho de estar con sus popularísimos papás. Sea donde sea.

Forman una familia idílica, un ejemplo de cariño y convivencia.