Felipe VI se interesa, en privado, por la delicada salud de su padre

El Rey está al tanto del día a día de su padre

Felipe VI preside, acompañado por el Rey Juan Carlos, y junto a la exministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, la presentación del Informe Cotec 2018, que refleja la situación actual y las perspectivas de la investigación, el desarrollo y la innovación en España / Foto: Efe
Felipe VI preside, acompañado por el Rey Juan Carlos, y junto a la exministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, la presentación del Informe Cotec 2018, que refleja la situación actual y las perspectivas de la investigación, el desarrollo y la innovación en España / Foto: Efe

El estado de salud del rey emérito preocupa, y mucho, a su hijo Felipe VI, sobre todo, después de ver la fotografía en la que su padre aparece en un puerto de Abu Dhabi sin poderse valer por sí mismo para andar con normalidad. Una fuente extraoficial del entorno de nuestro monarca desvela que “don Felipe está al tanto, día a día, de la situación del rey Juan Carlos, que nadie crea que tiene olvidado a su padre. Una cosa son sus deberes de Estado y otra la preocupación de un hijo que sufre en silencio por el estado de quien fue su guía en la vida durante tantos años.

La Familia Real, junto a los Reyes Eméritos

EUROPA PRESS  (Foto de ARCHIVO)

03/06/2014
La Familia Real, junto a los Reyes Eméritos EUROPA PRESS (Foto de ARCHIVO) 03/06/2014 FOTO: EUROPA PRESS

La distancia y los problemas del emérito tienen víctimas colaterales, entre ellas sus tres hijos, que echan muchísimo de menos a su progenitor. Felipe no es tan frío como intenta aparentar, adora a su padre y le duele en el alma todo lo que está ocurriendo.

Su corazón no es de piedra, pero se siente excesivamente presionado y no le queda más remedio que aceptar este distanciamiento paterno filial”. La imagen de Don Juan Carlos ayudado por dos escoltas para moverse sin problemas físicos ha dado la vuelta al mundo. Independientemente de su condición de rey es un hombre octogenario con duros problemas de salud. Eso es innegable y no tiene nada que ver con desafueros judiciales. La pena es que un hijo tenga que interesarse a escondidas, en secreto, por el estado de salud de su padre.