La Pedroche necesita un coach como el macho alfa, por ejemplo

Cristina Pedroche presenta 'Love Island'
Cristina Pedroche presenta 'Love Island' FOTO: Neox Atresmedia

Cristina Pedroche quiere ser la Cupido de “Love Island” (Neox), pero confiesa que ya no recuerda cómo se liga. Se le olvidó ligar como Julio Iglesias se olvidó de vivir. Es raro que esto le haya sucedido a una chica sexy que además hace cosas raras con la lengua, según contó en su día. Debe de ser uno de los efectos colaterales de la fatiga pandémica. Como David Muñoz vive entre pucheros y no puede estar a todo, bueno sería que un maestro del ligue, un coach de la conquista en todos sus campos, la ofreciera un curso intensivo para ponerla al día. Se me ocurre que bien podría ser Pablo Iglesias, el macho alfa por encima de Mario Casas, Jon Cortajarena y Miguel Ángel Silvestre. Fernanda Freire, ex alumna de Monedero, ha relatado en twitter cómo hace una década (tenía 18 años) Iglesias intentó ligar con ella en un bar, cómo la acorraló “cual cervatillo”, la piropeó con un “eres muy madura para tu edad” y luego le indicó: “Voy al baño a refrescarme, te espero ahí”. Un donjuán del siglo XXI que culmina la faena de bar en el retrete, o sea, un especialista en el “aquí te pillo aquí te mato” entre aromas a meada caliente, todo un planazo para la noche de cañas. Eduardo Mendoza declara que “España es un país muy extraño dentro de Europa: va por libre y siempre por el camino equivocado”. España, quizá, pero Iglesias, el ligón que remata en los retretes, ni hablar: él se educó en la protesta callejera y su objetivo es hacer suya la calle con la ley del adoquín mientras arrima material a las jovencitas debajo de la pancarta al grito de “me refresco en el baño y te echo el polvo del año”, o algo así. Cuando los de Podemos dicen que Vox va a Vallecas a provocar, recuerdo a Manolo Escobar cantando “no me gusta que en los toros te pongas la minifalda”. Pero él ya tiene quien le cante: sus mariachis se llaman Los Chikos del Maíz, que rapean cosas como “A la cárcel van los pobres, no la infanta Cristina/ pero medio país le desea guillotina”. Podrían cantar: “El marqués de Galapagar/ enseña a meter en el bar”. Y en los coros, Irene.