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Telma Ortiz, madre de nuevo con otro letrado

El historia de vida de la hermana de la Reina ha ido fluctuando. Unas veces con ganas de desaparecer y en ocasiones lo contrario, como ha sido esta última etapa con el abogado Garvin, el padre de su segunda, que nació este viernes

Telma Ortiz y Robert Gavin, en el teatro Campoamor
Telma Ortiz y Robert Gavin, en el teatro Campoamor

Telma Ortiz no deja de ser noticia por su relación con Robert Gavin, ex marido de Sharon Corr, una de las integrantes del grupo irlandés The Corr con quien tuvo dos hijas, que ahora tienen 15 y 14 años. La hermana de la Reina Letizia y el abogado acaban de ser padres de una niña, la segunda para Telma. Ella misma dio visibilidad a esta relación cuando acudió al concierto de Carla Bruni en el festival de música de Pedralbes hace ahora tres años. En aquel momento nada se sabía del nuevo acompañante y menos aún quien era su mujer. El matrimonio irlandés vivía en Andorra y formaban parte del grupo de amigos, que esquiaban juntos los fines de semana. La tía de la Princesa de Asturias subía con su hija Amanda desde Barcelona donde vivía y compartían vacaciones y tiempo libre con los Gavin y sus hijas. Cada vez que Sharon Corr viajaba a Madrid o tenía gira, Telma se encargaba de las niñas de su amiga que tenía plena confianza en ella. Como dice el refrán, «el roce hace el cariño» y así sucedió entre el abogado y la hermana de la Reina.

Fue todo tan inesperado que no hubo tiempo para reaccionar. Unas fotos del abogado saliendo de casa de la que hoy es su novia convencieron a la esposa de que los rumores no eran rumores sino realidad. La siguiente aparición fue ya oficial y sucedió en la entrega de los Premios Princesa de Asturias. Como pareja estable se dejaron ver en el teatro asturiano Campoamor el día del debut de la heredera. Hasta ese momento ninguna de las parejas había aparecido públicamente en un acto institucional como fue el de Oviedo con la presencia del jefe del Estado, la Reina Letizia, las hijas y Reina Emérita. Los novios posaron en una foto de familia con algunos premiados, la hermana y las sobrinas reales. Con esa imagen, Telma Ortiz demostraba que, de nuevo, quería un perfil influyente.

Lo que no esperaba la ex cooperante era la respuesta de la cantante irlandesa. Durante este tiempo ha ido perfilando sus últimos temas musicales. Uno de ellos y que ha tenido una gran repercusión tanto en España como fuera ha sido «The fool and the scorpion» («La tonta y el escorpión»), que ha servido para dar a conocer a sus seguidores lo que ella considera la «traición» de Telma Ortiz. Aunque en realidad quien tenía responsabilidad matrimonial era el marido. Una letra donde no deja nada a la imaginación. Ella misma contaba en sus redes sociales como fue el proceso a la hora de componer este tema y que gracias a poder expresar su dolor ahora se siente libre. Este nuevo romance si ha tenido esa vertiente pública dada la repercusión del grupo irlandés en el mundo de la música.

Telma Ortiz y Robert Gavin Bonnar, comparten mesa en el Festival Pedralbes, donde acudieron a ver el concierto de Carla Bruni

El historial de vida de Telma Ortiz ha ido fluctuando. Unas veces con ganas de desaparecer y en ocasiones lo contrario como ha sido esta última etapa con Rovert Gavin, otro abogado en su vida. Una querencia profesional en la vida amorosa de la hermana de la Reina que tuvo un tiempo en que eligió ser personaje. Posaba para los fotógrafos en la boda de su padre y cabalgando a modo de protagonista de la serie «Pasión de Gavilanes». Esa fue su primera etapa de visibilidad que coincidió con la boda de Letizia Ortiz periodista con el entonces príncipe Felipe. En ese tiempo no sentía rechazo hacia la prensa como nunca la tuvo su abuela Menchu o la madre Paloma Rocasolano. Dos mujeres educadas que eran conscientes de cómo había cambiado su vida. En el caso de la abuela materna de Leonor y Sofía, a unos niveles estratosféricos con una gran tragedia en su vida de la que nunca una madre se repone.

Hay una anécdota que contaba la añorada y querida Paloma Gómez Borrero referida a la enfermera. Una mañana entró en la iglesia madrileña de San Ginés. En el mismo banco había una mujer que no paraba de llorar. En un momento dado se acercó a la periodista y le dijo «Paloma, te he reconocido, reza por mí porque estoy a punto de perder la fe». A continuación las dos madres salieron a la calle y se tomaron un café. Lo que se contaron nunca lo descubrió la periodista que solo tenía palabras bonitas para definir a Paloma Rocasolano.

La madre de la Reina ha sido una persona que ha sabido encontrar un equilibrio con la prensa y nunca ha tenido una mala palabra ni un desplante, como si los tuvo su hija Telma cuando interpuso una demanda cósmica de medidas cautelares contra cincuenta medios y empresas para defenderse de la presión mediática. Lo curioso es que entre estos medios se encontraban revistas especializadas en belleza que solo se distribuyen a profesionales del sector. Perdió en todas las instancias con el consiguiente pago de costas que se acercaba a los tres mil euros. Una cifra nada desdeñable en el 2008. En aquellas fechas el novio de Telma era Enrique Martín Llop, un abogado al que había conocido en su vertiente de cooperante en Filipinas en el 2005.

Tuvieron una hija, Amanda, y la historia sentimental duró cinco años. Desapareció de la escena pública. Lo único que se sabe es que mantiene una relación excelente con la adolescente que tiene 13 años, la misma edad que la Infanta Sofía. Después, vendría un compañero del Ayuntamiento de Barcelona, también abogado y con una relación estacional. Hubo fotografías de ambos pero sin confirmación oficiosa. La historia se desvaneció cuando apareció el tercer hombre.

Su relación más estable

Telma Ortiz y su ya exmarido Jaime del Burgo.

También licenciado en Derecho y con un organigrama familiar muy potente. Jaime del Burgo, abogado como no podía ser de otra manera, es hijo del que fuera primer presidente democrático de la Diputación Foral de Navarra, senador y diputado durante más de dos décadas. Hablamos de Jaime Ignacio del Burgo. Una familia muy conocida y respetada, que llevaron relativamente bien la popularidad que había alcanzado el hijo por su noviazgo con Telma. Lo anecdótico de esta relación era que Jaime del Burgo, actualmente casado con la también abogada de origen sueco Lucía Díaz Lillieström, fue amigo íntimo de la periodista Letizia Ortiz y figuró como testigo en la boda con el príncipe Felipe. Casualidades de la vida. Parecía que aquí se cerraba el círculo, pero no. En su calidad de abogado se rumoreo que, junto con el primo David Rocasolano, supervisaron las capitulaciones matrimoniales. En el caso del familiar directo, él mismo lo confirmó en una única entrevista que concedió a Telemadrid cuando publicó su libro «Adiós, princesa».

Quizá Jaime del Burgo haya sido la relación más estable. Se casaron primero civilmente y después en una ceremonia religiosa en el monasterio de Leire. El matrimonio duró cuatro años con separaciones y reencuentros aireados en la prensa, que siguió sus vaivenes. Como ha sucedido en la vida emocional de la hermana de la Reina, esta historia sentimental tampoco cuajó. De nuevo y para cerrar el círculo de la vida amorosa de Telma Ortiz (o no) Robert Gavin Bonnar, es letrado.