Gente

Verónica Forqué, hija y madre de artistas

El cuerpo de la intérprete ha sido hallado sin vida en su casa de Madrid

Verónica Forqué, nacida el 1 de diciembre de 1955, era una reputada actriz española. Nacida en el seno de una familia de artistas: su padre (José María Forqué, directo y productor), su madre (Carmen Vázquez-Vigo, escritora), su hermano (Álvaro Forqué, cineasta) y su abuelo (José Vázquez-Vigo, músico y compositor), tuvo claro desde joven que su vocación era la interpretación. Estudió Arte Dramático y también inició la carrera de Psicología.

Se inició en el mundo de la interpretación de la mano de su padre y en la década de los 80 se proclamó como una de las actrices de comedia más reconocidas de nuestr país. Alcanzó la fama con el papel de Cristal en “¿Qué he hecho yo para merecer esto?, de Pedro Almodóvar.

Posteriormente llegaron otros títulos de gran éxito como “Kika” y “Matador”. También probó suerte en el teatro con obras como “¡Ay, Carmela!”, “Bajarse al moro”, “Doña Rosita la soltera”, entre otras muchas.

Entre los reconocimientos a su carrera se encuentran varios Premios Goya como Mejor Actriz Protagonista en “Kika” y “La vida alegre” y como Mejor Actriz de Reparto en “Moros y Cristianos” y en “El año de las luces”.

Verónica Forqué en 'Masterchef Celebrity'
Verónica Forqué en 'Masterchef Celebrity' FOTO: TVE

En televisión participó en series como “Ramón y Cajal”, “Pepa y Pepe”, “La que se avecina”... y también en realities como “MasterChef Celebrity 6″ donde se convirtió en la protagonsita del talent culinario.

En cuanto a su vida sentimental, Verónica estuvo casada con el director Manuel Iborra desde 1981 hasta el 2014, año en el que anunciaron su separación definitiva. Ambos tienen una hija en común llamada María Clara Iborra Forqué, también actriz, e irreverente, que en Instagram se hace llamar Virgen María.

Verónica Forqué sufrió una depresión a raíz de su separación del director Manuel Iborra, en 2014. “Yo tuve una depresión muy grande, porque había estado muchos años viviendo en pareja y, además, tenemos una hija maravillosa. Pero dejé de quererle. Se acabó y se acabó”, afirmó en La 1 de TVE.

“Cuando me dí cuenta de que no lo amaba se me vino el mundo encima. ¿Qué iba a hacer? ¿Cómo lo iba a decir? Mi vida, mi hija...”, explicaba con emoción entonces.

Unos meses después, su hermano Álvaro Forqué fallecía. La depresión la mantuvo entonces alejada del mundo durante seis meses, en los que llegó a perder diez kilos y también su característica sonrisa: “Con tratamiento y pidiendo ayuda se sale y se sale más fuerte y mejor, pero es necesario la ayuda de psiquiatras, de médicos y del tiempo, además de la fuerza de uno… La vida sigue”, confesaba en una entrevista para la revista ¡Hola!.

Los dos grandes aliados de Verónica han sido su espiritualidad y su hija. Siete viajes a la India, un gurú y algunas claves para lidiar con el dolor y encontrar el camino de la felicidad la ayudaron (”Seguir a los grandes maestros es el camino para no sufrir, vivir el presente y amar al prójimo como a ti mismo es una buena fórmula; casi nunca se consigue, pero el intento está ahí). También su hija, María, la ayudaba a salir de los malos momentos.