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Mayra Gómez Kemp, primeras Navidades sin su marido Alberto: «Las pasaré sola»

«Hay que seguir adelante», afirma optimista la querida presentadora de televisión que ha superado dos cánceres

Mayra Gómez Kemp / Presentadora
Mayra Gómez Kemp / Presentadora

Estas serán las Navidades más tristes de Mayra Gómez Kemp, las primeras sin la compañía de su esposo, Alberto Berco, fallecido el pasado 18 de enero a los 91 años de edad.

La popular presentadora pasará estas fiestas en solitario en su casa de Madrid, nadie la acompañará en unos días tan entrañables. Lo tiene asumido y no se queja por ello. Lo prefiere así.

Mayra siempre ha sido una mujer fuerte, de esas personas que se crecen ante la adversidad, un ejemplo de superación personal, que ha superado dos episodios cancerígenos muy serios y que hoy afirma positiva que «hay que seguir adelante y mirar el futuro con optimismo».

¿Cómo se encuentra?

Bien, tranquila, tengo un problema en una uña que se me ha infectado, me la están tratando, pero, por lo demás, bien.

Estas serán sus primeras Navidades sin Alberto…

Y lo pasaré mal recordando el gran amor que nos unió hasta su muerte y que acabó a principios de año cuando se fue de este mundo.

Sé que es duro hablar así, pero no puede estancarse en los recuerdos.

Ya, pero fueron casi cincuenta años de vida juntos, plenos de amor y de grandes vivencias. Eso sí, tengo muy claro que debo seguir adelante…

Mayra corrobora lo anunciado al principio de esta entrevista: «Pasaré las fiestas sola, en casa, no tengo intención de ir a ninguna parte, ni de estar con amigos. Necesito mi espacio».

¿Y su familia?

No tengo familia en España. Precisamente, se acaban de ir Joaquín y Lucía, el dúo Pimpinela, tan estrechamente ligados a mi marido, y también la hija mayor y el nieto de Alberto. He pasado unos días muy bonitos con ellos. Les tengo un enorme cariño.

¿Cuando mira hacia atrás, hacia ese medio siglo con su marido, todo lo que le viene la mente es positivo?

Todo, no me queda ni un mal recuerdo. Fueron cincuenta años maravillosos. Y si volviera a nacer firmaría para que todo fuera igual. Le doy gracias a la vida.

¿En este año tan duro nunca le fallaron las fuerzas?

Bueno... gracias a Dios siempre he sido una mujer fuerte.

Nos conocemos desde hace más de cuarenta años. Me duele imaginarla sola en Nochebuena.

Pues será así.

Alberto Berco y Mayra Gómez Kemp
Alberto Berco y Mayra Gómez Kemp FOTO: Efe Efe

¿No le gustaría contar con un plan alternativo?

No, ni lo quiero. Además, hay mucha pandemia y no quiero salir a la calle. Es mejor quedarse en casa sola. Hay que ser prudente.

¿Cree que la gente no le da importancia a esta pandemia?

Eso es lo malo, que muchos no se dan cuenta de la situación. Y son unos irresponsables. Yo salgo de casa con cuentagotas, soy una persona de alto riesgo, por el cáncer que tuve, y me debo cuidar

¿Cómo eran las Navidades con su esposo?

Le voy a contar una cosa. No las celebrábamos, porque Alberto era judío y no seguíamos los cánones de las Navidades cristianas.

¿Tampoco en la noche de fin de año?

No tomaré las uvas porque me puedo atragantar. Acuérdese de que sufrí un cáncer de garganta. En verdad, para mí, estas fiestas son unos días normales, no tengo nada que celebrar.

Lo de que era judío lo sabía muy poca gente.

Bueno, la familia y los amigos. Yo le decía a Alberto riéndome que él era el judío de la familia y yo la jodía, ja, ja, ja.

¿Le puedo desear, de todas formas, unas felices fiestas?

Prefiero que me desee mejor unas tranquilas Navidades. Es lo más apropiado. No pido nada más.

Antes de despedirnos me hace otra confesión: «Sigo enamorada de Alberto, esté donde esté, seguro que lo sabe. Y que le echo de menos cada minuto de mi vida. Es así y así será».

¿Vive con un cierto desahogo económico?

Soy una jubilada que cobra su paga cada mes. Y recibo la pensión sin problemas.

Cubana de nacimiento, se trasladó con su familia a Puerto Rico huyendo de la falta de libertades impuesta por el castrismo y de allí se fue a Miami en busca de un mundo mejor. Nunca regresó a su isla. En una ocasión me explicó el porqué de la no vuelta: «No regresaré mientras siga gobernando el castrismo y la gente no pueda vivir en libertad».