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Anna Ruiz, mujer de Alberto Garzón, desvela sus intimidades en Instagram

Habla sin tapujos sobre salud mental, familia, amor y hasta curiosidades como sus “rarezas”

Alberto Garzón y Anna Ruiz
Alberto Garzón y Anna Ruiz FOTO: Instagram (nombre del dueño)

Después de más de cinco años de relación, Alberto Garzón y Anna Ruiz se dieron el “sí, quiero” un 26 de agosto de 2017, por aquel entonces poco se sabía sobre la discreta mujer que había logrado conquistar el corazón del Coordinador de Izquierda Unida, tan solo lo que el político mostraba en sus redes sociales. Cuatro años después del enlace y dos hijas en común -Olivia y Chole, de 3 y 1 año, respectivamente- , Instagram nos acerca un poco más a Anna.

La joven ha conseguido hacerse un hueco en el mundo de las redes sociales, en especial en Instagram donde se encuentra más cómoda, y puede presumir de ser influencer gracias a su séquito de más de 16.000 seguidores.

En la red social encontramos a una Anna desconocida hasta el momento, ya que tan solo la habíamos podido ver junto a su esposo en alguna que otra alfombra roja o acto oficial. La especialista en medicina familiar y comunitaria del hospital de La Princesa de Madrid -ahora de excedencia- habla sin tapujos sobre cualquier aspecto de su vida: salud mental, familia, amor y hasta curiosidades como sus “rarezas”.

Entre sus más de 800 publicaciones encontramos muchas en las que Anna demuestra todo su amor a Alberto: “Recuerdo la primera vez que te vi. En un curso de verano, en Ronda, me perdí una revisión de examen por ir a verte. Ya no recuerdo la nota que saqué en ese examen de trauma que quería revisar. Pero sí recuerdo, perfectamente, el terremoto que sentí cuando nos miramos. Y recuerdo con nitidez, pensar “madremíademivida ya nunca voy a poder mirar a otro hombre sin compararlo con él”. Desde ese día han pasado muchas, muchísimas historias. Pero tú, sigues siendo incomparable a nadie”.

La maternidad

La influencer también desvela cómo ha evolucionado su relación con el Ministro tras la maternidad: “Me hace gracia cuando me dicen que “lo más importante debe ser la pareja y no debe cambiar nada con la llegada de las criaturas”. Y me hace gracia porque es absolutamente falso, creo que sería un problema si todo permaneciese exactamente igual. Así que doy las gracias por tener un compañero que ha sabido adaptarse a este gran cambio tanto como yo, con sus meses de no querer sexo, sus días de agotamiento total, sus momentos de rabia por necesidades no atendidas... hemos evolucionado y cada día te quiero más y más”.

Y es que precisamente la maternidad y la lactancia son dos de sus temas más recurrentes en la red social, y es que su interés por la materia le llevó a estudiar un Máster en Anticoncepción y Salud Sexual y Reproductiva, en el que lleva seis meses. Tanto es así que incluso tiene un tatuaje en la espalda que “representa la fuerza de la Madre Naturaleza, la capacidad de crear, de cuidar”.

Sus fotografías dando el pecho a sus dos hijas son algunas de las más aplaudidas por sus seguidores.

“Fui arrastrando atracones de comida y vómitos”

Anna Ruiz también desnuda su alma para los seguidores y cuenta aspectos de su vida muy privados, como es este caso en el que relata sus problemas de alimentación y problemas familiares: “Hice mi primera sesión de psicoterapia con 16 años, por problemas de alimentación y familiares. Lo dejé al poquito y fui arrastrando atracones de comida y vómitos, junto con una dependencia emocional brutal por cualquiera que me mostrara un mínimo amor. Y una necesidad constante de validación. Hace unos años decidí volver a empezar terapia. Antes de eso pensaba que yo podía con todo. Enterraba mis mierdas y seguía hacia delante sin darme cuenta que me estaba ahogando. Mis psicólogas me han literalmente salvado la vida”, asegura el texto.

Entre sus curiosidades y rarezas, la médica confiesa que no suele usar perfume y no soporta que le toquen la cara interna de las muñecas porque “me da un repelúúús que me muero”. Ama sus clavículas y sus piernas, pero la zona de su cuerpo que odia son sus pechos: “Lucho en mi fuero interno por quererlas como son y no terminar operándomelas, pero tengo esa duda siempre ahí”.

Además de su familia, la mujer de Alberto Garzón confiesa que disfruta de la naturaleza y los animales, en especial sus dos gatos, Elendil y Winter, que asegura que son “una de las mejores cosas que me han pasado en la vida”