París

Urbizu negro y brillante por Carlos PUMARES

La Razón
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Quizá será la nostalgia que siente el director del Festival de Cine de San Sebastián, José Luis Rebordinos, por su antigua ocupación al frente de la Semana de Cine Fantástico y de Terror de la capital donostiarra lo que le ha impulsado a inaugurar la 59ª edición con «Intruders», una cinta de género más propia de la «otra» semana. Demasiado protagonismo para esta historia. En cambio, «No habrá paz para los malvados» es otra cosa. Se acerca a la magnífica «La caja 507», pero combina el género policiaco con ribetes negros. Urbizu domina la técnica. El arranque es espectacular. Un inspector de policía borracho la lía en un club de alterne y mata –y muy bien– a unos cuantos parroquianos. Lo curioso del asunto es que no sabemos muy bien por qué. Un testigo huye y comienza la persecución que se cruza con la investigación en paralelo de un juez por otro asunto. Aunque algo embarullado, se hace creíble. José Coronado está absolutamente genial. Llena la pantalla. Me recuerda a los grandes actores americanos que lo fueron al cabo de un tiempo, con la edad.
Al final de la proyección de «Amén», de Kim Ki Duk, hubo aplausos (siempre los hay) y ¡silbidos! (algo excepcional). Lo cierto es que la película es una tomadura de pelo sobre una mujer coreana que viaja a Europa buscando a su novio pintor. Va a París, pero le dicen que se marchó a Venecia. Llega allí, pero ya ha partido hacia Aviñón... Todos los pintores le conocen ¡y saben dónde vive! Lo demás tampoco tiene mucho más sentido. Tampoco lo tiene traer películas simplemente por el nombre del director, como en este caso, y eso incluye a Terrence Malick.


Carlos PUMARES