El PP desafía a Mas a una cuestión de confianza si prorroga los presupuestos

El president se compromete a presentar las cuentas antes del 31 de diciembre

CiU apoyó contra pronóstico la propuesta del PP de suprimir 83 organismos públicos en una sesión plenaria que continuará hoy
CiU apoyó contra pronóstico la propuesta del PP de suprimir 83 organismos públicos en una sesión plenaria que continuará hoy

BARCELONA– La sabiduría popular tiene un dicho para cada ocasión. Para explicar por qué el PP, que tiene una mano tendida para negociar con CiU los próximos presupuestos, atizó ayer con la otra mano al president de la Generalitat, sirve «quien bien te quiere te hará llorar». Aunque el gesto de los populares se explica mejor con argumentos políticos. La presidenta del PP, Alicia Sánchez-Camacho, desafió a Mas a someterse a una cuestión de confianza, si finalmente tiene que prorrogar los presupuestos de 2011, para hacer tambalear su estabilidad parlamentaria.

Después de que el Govern se haya saltado a la torera el deber de presentar los presupuestos de 2012 antes del 10 de octubre, tal y como le había exigido la oposición, el PP no tuvo miramientos.

Prórroga no descartada
En la sesión de control al president de la Generalitat, Sánchez-Camacho emplazó a Mas a comprometerse a que no recurrirá a la prórroga de los presupuestos de 2011, bajo la amenaza de una cuestión de confianza. Mas respondió sin aspavientos que su equipo presentará el proyecto presupuestario para 2012 antes de que acabe este año. Sin embargo, no garantizó que las cuentas puedan aprobarse de manera definitiva antes del 31 de diciembre, porque eso ya no depende de su equipo, depende de si se alarga o no el trámite parlamentario. Por lo tanto, tal y como sopesó anteayer el Govern, los presupuestos podrían prorrogarse.

El «quid» del debate es el por qué el Govern no ha presentado ya las cuentas de 2012. La oposición cree que para proteger al candidato de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, del rifirrafe electoral. Porque las cuentas del próximo año tampoco se libran de los impopulares recortes.
Aunque hace un mes el portavoz del Govern dijo que retrasarían la presentación de los presupuestos hasta el 20-N para no someterlos al «pim, pam, pum electoral», Mas dio otras explicaciones. Alegó que no puede dibujar las cuentas porque desconoce la previsión de ingresos procedentes del Gobierno. Pero al PP no le convenció e insistió en que si no presenta los presupuestos antes del 31 de diciembre pedirá al president que se someta a una cuestión de confianza, aunque, a la hora de la verdad, la oposición no tiene capacidad para activar esta moción.

Pese a este enfrentamiento, el PP se perfila como socio preferente, aunque CiU negocia también con ERC y no descarta dialogar con el futro PSC. Ayer, CiU apoyo la propuesta del PP para suprimir 83 organismos públicos como respuesta al compromiso de reducir el sector público, aunque «a priori» estaba en contra.


Una decisión del president
Aunque el PP haya desafiado a Mas con una cuestión de confianza si prorroga los presupuestos, la oposición no tiene capacidad para activar esta medida. Sólo el president, con la deliberación previa del Govern, puede presentar cuestiones de confianza para medir el apoyo del Parlament. Si la cuestión no logra el apoyo de una mayoría simple, el president dimite.