La razón Solidaria: Jazz ganadora de la semana

Jazz vivía en la calle, en un pueblo aragonés, con su madre y sus tres hermanos.

Jazz se suele esconder por la casa durante el día, y cuando hace frío se sube encima de su dueña para calentarse.
Jazz se suele esconder por la casa durante el día, y cuando hace frío se sube encima de su dueña para calentarse.

Sin embargo, cuando tenía sólo un mes, estos cachorros quedaron huérfanos, pues atropellaron a su progenitora. Una vecina del municipio ya había hablado a Judit, la actual dueña de Jazz, de esta camada, con la idea de que acogiera a uno cuando se separasen de su madre. Pero este momento se adelantó con la muerte de la gata que cuidaba de ellos. De eso hace ya dos años, y ahora Judit y Jazz han pasado ya muchas cosas juntas. Pero la dueña ha de andarse con cuidado, pues no es la única que quiere a esta mascota. Por reformas que están haciendo en su piso, la joven se ha trasladado una temporada a la casa de sus padres. Ellos están tan encantados con Jazz que pretenden que se quede en su casa cuando Judit regrese a su domicilio. Esto, a pesar de que la minina no es especialmente cariñosa. «Si la quieres acariciar, tiene que ser cuando quiera ella. Se acerca y, si se agobia, se va enseguida», cuenta Judit. Además, pasa mucho tiempo escondida por la casa, sobre todo cuando hace calor. «Me la llevé de vacaciones y no la veía en todo el día. Eso sí, por la noche se subía a mi cama, me maullaba al oído y me mordía los pies». «Cuando hace frío sí se te pone encima», comenta Judit, que no puede hacer otra cosa que reírse de las trastadas de su animal. Parece que Jazz es una mascota caprichosa, también con sus gustos culinarios. Su dueña la tiene que engañar mezclando el pienso duro con el gelatinoso, su preferido. Sólo cuando no tiene más remedio, porque Judit no le pone el gelatinoso, se come el pienso duro, «después de relamer el otro cuenco».