Club de Campo

Demasiado tarde por Ángel del Río

La Razón
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En la historia de Madrid, a cada alcalde le ha tocado durante su mandato un asunto de esos llamados «feos», y que suelen provocar polémica. Ana Botella ya tiene el suyo: la tragedia del Madrid Arena. La falta de experiencia pudo estar en la deficiente gestión que, de cara a la opinión pública, se hizo en las primeras horas del suceso, como esa rueda de prensa ofrecida por el vicealcalde, Miguel Ángel Villanueva, para contar lo que la empresa organizadora les había contado, y que tiene visos de contener una buena dosis de falsedad. Esa primera comparencia pública debería haber sido de la propia alcaldesa, para contar lo que contó al día siguiente por la tarde en una rueda de prensa que se me antoja tardía, y para contar parte de lo que contó ayer, una semana después de la tragedia.
Desde el primer momento se podía haber informado a los madrileños de que no se volvería a celebrar una evento de esta naturaleza en ningún equipamiento de titularidad municipal; que el Ayuntamiento procedería a una investigación interna al margen de la policial y judicial; que se depurarían responsabilidades si de derivaran de esas investigaciones, y que comenzaba un proceso de inspección de importantes edificios municipales, como el Palacio Municipal de Congresos del Campo de las Naciones o el Palacio de Cristal de la Casa de Campo, para garantizar su absoluta seguridad. El error ha sido ir soltándolo en pequeñas dosis y con retraso, lo que aparenta improvisación y un lavado de cara a la galería. Lo otro, lo que ayer afirmó rotundamente Ana Botella, que no piensa dimitir, no corría prisa, lo podía haber dicho después de todo lo anterior. Quizá la inexperiencia ha hecho que se gestionaran mal los tiempos posteriores a la noche de pánico de Halloween.