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Debilidad

La Razón
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Y digo yo, ¿qué tendrá que ver la política con la religión? Si hay estudios que demuestran que la fe da fortaleza, que los creyentes son más felices, que el amor, la bondad y la generosidad son predictores de la felicidad, ¿por qué algunos se empeñan en perseguir al cristianismo? A los islámicos, sin embargo, hay que tenerlos contentos y presumir de tolerantes. Claro que el respeto es básico para la convivencia pacífica, pero ¡no sólo lo merecen las minorías! Vamos de país plural, dejando incluso que pasen por encima de nuestra cultura, en lugar de instar a todo el que venga a compartir España a que se integre o al menos nos respete, y sin embargo una gran mayoría se siente ninguneada e incluso reprimida.
El Papa viene entre otras cosas a ayudar a «encontrar luz para vivir con dignidad y esperanza para construir un mundo mejor». ¿Qué hay de malo en eso? Seguro que más de uno sale fortalecido, ¿o quizás eso no interesa? Cuando dicen que tenemos que «avanzar en la laicidad», ¿no querrán decir en la «debilidad»? Aunque uno no sea religioso, tener un referente de valores positivos, amor hacia los demás, perseverancia y sacrificio es imprescindible. Más aún en colegios donde quieren arramplar con esos símbolos que representan además las raíces de Europa y el mayor signo de unidad de los pueblos. ¿Qué objetivos tendrán?