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VI / El modelo de Estado: El mal Estado de las Autonomías por Gabriel Elorriaga Pisarik

Se impone una reforma urgente del modelo enfocado en reducir el gasto

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18 de septiembre de 2011. 03:42h

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18/9/2011

El Estado autonómico es parte esencial de la moderna España constitucional. La de-mocracia y la libertad están inquebrantablemente unidas en nuestra historia reciente a la extensión del bienestar social, la integración en Europa y la descentralización política.

La intensa crisis que atravesamos y, sobre todo, la torpeza del Gobierno socialista a la hora de afrontarla están poniendo en grave riesgo estos fundamentos. La administración de los grandes servicios públicos (sanidad, educación, dependencia, etc.) está confiada a las comunidades autónomas y, por eso, de su adecuada financiación y buen funcionamiento depende el bienestar de todos los españoles.

El Partido Popular se consolidó como alternativa real, a comienzos de los años 90, a partir del éxito alcanzado en algunas comunidades. Quien fue presidente del Gobierno, José María Aznar, y quien lo será, Mariano Rajoy, forjaron sus carreras políticas desde sendos gobiernos regionales. Ningún partido ha reunido tanta fuerza territorial en la historia democrática como lo ha hecho el PP tras las últimas elecciones de mayo.

Todos estos hechos hacen del Partido Popular el más genuino defensor del modelo autonómico y, al tiempo, nos llevan a plantear sin dudas ni ambages la necesidad de su reforma.

Necesitamos con urgencia un Estado de las Autonomías más eficaz. Pretendemos racionalizar su configuración y hacerlo mucho más eficiente. Queremos y tenemos que hacerlo viable. Sólo mediante la colaboración y el diálogo, estableciendo puentes que hagan posible una cooperación leal entre todos, es posible abordar con éxito los cambios necesarios.

Las comunidades han de ser más austeras y estables; ésa debe ser su principal contribución a la recuperación de la senda de prosperidad común. El Gobierno de la nación debe ejercer plenamente sus responsabilidades constitucionales de ordenación y coordinación del funcionamiento de las distintas administraciones, y debe garantizar una igualdad básica entre todos los españoles.

Burocracias ineficaces
Nuestra estructura territorial es un factor muy relevante para la competitividad del país. Eliminar burocracias ineficaces, duplicidades intolerables, despilfarros especialmente inicuos en tiempos de crisis, son todos objetivos inmediatos para salir de la crisis. Cada nivel de gobierno debe contar con los recursos necesarios para atender sus concretas responsabilidades, y debe administrarlos con rigor y eficacia.

Todas las administraciones españolas, también la del Estado y las corporaciones locales, deben cambiar de inmediato para ser más austeras y eficientes. Cuando millones de españoles han perdido su empleo, y cuando la inmensa mayoría ha visto seriamente dañada su situación económica, los gestores públicos deben ser un ejemplo constante de contención y rigor en el uso del dinero de todos. Más transparencia, evaluación constante de los resultados sociales de la actuación pública y mejor control son algunos cambios imprescindibles

Es necesaria una actuación conjunta y coordinada de todas las administraciones, con lealtad institucional, con un impulso innovador y un liderazgo renovado que haga posible una nueva forma de gobernar. Son momentos de cambio, momentos para aprender de la experiencia, corregir errores y mejorar el funcionamiento de todas nuestras instituciones.

Está casi todo pendiente en la modernización de nuestro sector público, y es urgente hacerlo si no queremos que se convierta en un lastre para la recuperación económica. Hay que saber aprovechar las oportunidades de la crisis para poner el país a punto.


Gabriel Elorriaga Pisarik
Diputado del Partido Popular



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