La Haya

Rechazan un recurso para evitar que los «coffeeshops» sean sólo para holandeses

Un juzgado de La Haya rechazó hoy un recurso con el que 19 propietarios de "coffeeshops"pretendían evitar la transformación de esos establecimientos, donde se permite la venta de "cannabis", en clubs abiertos solamente para holandeses o extranjeros residentes en Holanda.

Esta conversión de los establecimientos, de gran popularidad para los turistas que visitan los Países Bajos, entrará en vigor el próximo 1 de mayo en el sur del país, indicaron fuentes judiciales.

La decisión implica que los "coffeeshops"de las provincias del sur de Holanda -Brabante, Limburgo y Zeelandia- están obligados a tener a partir del próximo martes un máximo de 2.000 miembros, a los que tienen que proporcionar un pase.

La medida, que significa en la práctica cerrar los "coffeeshops"a los turistas, se aplicará progresivamente al resto del país, y tiene que estar implementada en todo el territorio en 2013.
Un portavoz del Ministerio de Justicia señaló que están "satisfechos"con la decisión judicial, la cual, añadió, "era previsible".

La asociación que representa los intereses de los propietarios, VOC, comentó en un comunicado que el fallo supone "legalizar la discriminación", argumento que formaba precisamente la base del recurso: permitir la entrada en los "coffeeshops"solamente a holandeses o residentes legales es discriminar a los visitantes extranjeros.

Los jueces establecieron hoy que esa medida es un medio para combatir la delincuencia, en contra de la opinión de los propietarios, quienes consideran que los circuitos ilegales de tráfico de cannabis aflorarán en cuanto se aplique la medida.

El conocido en Holanda como "pase de cannabis"ya había superado anteriormente otras cribas legales en la Corte Europea de Justicia y el Consejo de Estado, que también dieron luz verde a la norma.

"Esta sentencia nos cae amarga", reconocieron los propietarios en la nota, remarcando que la "delincuencia en torno al cannabis se debe a que el cultivo de la planta no está legalizado".
Los dueños de estos locales, que han apelado la decisión de hoy, estimaron que "la solución a la delincuencia es la legalización del cultivo", un objetivo que apoyan los partidos de izquierda en Holanda.

La normativa holandesa de los "coffeeshops"regula el funcionamiento de estos locales pero mantiene como ilegal la producción del cannabis.

El Gobierno holandés quiere que el cannabis que contenga más del 15 % de su principio activo, tetrahidrocannabiol (THC), sea incluido en la lista de drogas duras.

Según estudios oficiales realizados por el Instituto Trimbos (especializado en adicciones), por encima de ese porcentaje, que se supera en la mayor parte de los "coffeeshops", la droga puede causar daños cerebrales que podrían derivar en esquizofrenia.

Vigente desde 1976, la normativa de funcionamiento de los "coffeeshops", que en la última década se han reducido de unos 1.500 a 660 en toda Holanda, se ha presentado hasta ahora como una regulación modélica que mantenía bajo control el uso de la droga y reducía al mínimo su tráfico ilegal.

Sin embargo, los países fronterizos con Holanda (Bélgica y Alemania, pero también los cercanos Francia y Luxemburgo) han protestado con frecuencia por el "turismo de la droga"que genera la existencia de estos establecimientos, muchos de ellos situados cerca de las fronteras