Política

Lula contra la Justicia brasileña: el “viacrucis” continúa

El analista político Guillermo García explica en una entrevista a LA RAZÓN qué ha supuesto la liberación del ex presidente brasileño, Lula da Silva

Former Brazilian President Lula da Silva released from prison
09 November 2019, Brazil, Sao Paulo: Former Brazilian President Lula da Silva (C) takes part in demonstration at the Metallurgists Union a day after being released from prison, after 580 days in jail, following a supreme court decision that determined defendants can remain free until they have exhausted all appeals. On 12 July 2017, Lula was convicted of money laundering and passive corruption, and was sentenced to nine years and six months. Photo: Paulo Lopes/ZUMA Wire/dpa 09/11/2019 ONLY FOR USE IN SPAIN FOTO: Paulo Lopes/ZUMA Wire/dpa Paulo Lopes/ZUMA Wire/dpa

El Analista político del Instituto de Política Internacional y de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas de Argentina, Guillermo García, comenta en un entrevista al periódico LA RAZÓN cuál es el papel que le tocará jugar al ex presidente Lula da Silva ahora que el Tribunal Supremo de Brasil modificó la norma que permitió que saliese en libertad provisional.

¿Qué repercusión tendrá la liberación de Lula?

El efecto es inmediato, ya lo estamos viendo. Se está vigorizando la base electoral, que se quedó un poco huérfana cuando el ex presidente Lula entró en prisión. Lo que es seguro es que últimamente se está radicalizando más la situación política, y cada vez hay menos espacio en el centro del espectro político. Y hasta ahora, había sido una marca brasileña el no tener demasiada fuerza en los extremos. Aún con Lula, la situación era más moderada que en otros países de la región. Me parece que, últimamente, hay una reformulación del espacio del ex mandatario y su liderazgo. Y en estos momentos, los discursos de los extremos cada vez tienen más fuerza.

Ahora en libertad, ¿podría liderar un movimiento insurreccional?

No lo creo. De hecho, el comportamiento del ex presidente cuando lo apresaron fue muy respetuoso con el sistema institucional. Un discurso radicalizado sí, pero dentro del sistema. Y si esa fue su reacción en un momento tan duro, y cuando se encontraba muy fuerte (políticamente hablando), lo más probable es que ahora también siga dentro del sistema. Aunque sí que existen riesgos de que la radicalización del discurso dé lugar a elementos violentos marginales.

¿El ex presidente Lula da Silva puede volver a prisión?

Sí. Hay que recordar que sigue estando imputado. Que solo ha habido un cambio en cómo se interpreta la norma, y que eso no cambia el proceso de justicia. La sentencia final tendrá mucha repercusión política en los próximos comicios.

¿Hay alguien en el centro del tablero político que pueda apaciguar la situación?

No, no hay poderes relevantes en el centro. Debe ser el propio Lula, con su cabeza política, el que tiene que entender eso. Esto va a servir para ver cuál es su compromiso con el sistema político brasileño.

¿El poder judicial en Brasil es independiente?

En ningún lugar existe una democracia y una separación de poderes perfecta. Pero en perspectiva, el poder judicial en Brasil es más independiente que en otros países de América Latina. Si el poder político ha tratado de influir, no lo ha conseguido; porque ninguno está conforme, ni el Gobierno de Bolsonaro, ni evidentemente, el ex presidente y sus partidarios.

Pero sí que vemos el caso del juez Moro que dictó el fallo del juicio, y que luego fue ministro de Justicia en el Ejecutivo de Bolsonaro...

Puede leerse de ese modo. Su prestigio como juez quedó en entredicho. Un magistrado no solo tiene que ser imparcial, sino también parecerlo. Eso no quiere decir que haya sido parcial, pero estéticamente probablemente haya fallado al tomar una actitud política partidaria.