La CDU rechaza las primarias para elegir al sucesor de Merkel

El candidato a la cancillería se designará en un congreso a finales de 2020, y no por votación de los militantes como pedían las juventudes del partido conservador alemán

El partido de la canciller Angela Merkel se encuentra en uno de sus peores momentos. Los resultados en las elecciones regionales lo dejaron a la CDU en una situación muy delicada que se une a la crisis de la gran coalición con los socialdemócratas del SPD. Merkel achaca problemas de salud y anunció que no se presentará a las próximas elecciones en otoño de 2021. Por eso la búsqueda de un candidato para sustituir a la canciller fue una de las cuestiones principales que han tratado los delegados en el congreso del partido, celebrado este viernes y sábado en la ciudad sajona de Leipzig.

Casi el 80% de ellos rechazaron la petición de una mayor democracia interna reclamada por las juventudes del partido, la Junge Union. En el próximo congreso a finales de 2020 se elegirá sin primarias al sucesor de Merkel a dicha candidatura. La CDU, chapada a la antigua, dominada por hombres, elige los candidatos propuestos por la dirección del partido. La actual presidenta y Ministra de Defensa, Annegret Kramp-Karrenbauer, conocida como AKK por lo complicado de su nombre, representa la continuación del legado de Merkel. “Si alguien no está de acuerdo con mi visión de Alemania que lo diga aquí y ahora”, amenazaba AKK. Su principal rival es el abogado y lobbysta Friedrich Merz, defensor de una línea neoliberal más ligada a los representantes de la industria y crítico de la gran coalición. Merz se mostró complaciente con AKK, pero la prensa alemana avisa de que seguirá ejerciendo presión.

Sin embargo, el congreso tuvo una sorpresa: la elección de la nueva vicepresidenta del partido, Silvia Breher, con un perfil atípico en la conservadora CDU. Hija de un agricultor y con tres hijos, Breher lleva tan solo dos años en política y viene a representar a los ciudadanos de a pie y a las regiones rurales alemanas, plagadas como el resto de Europa por la despoblación, la decadencia en los servicios básicos y la pobreza. Un intento de conectar con ese sector que vota a la extrema derecha de la Alternativa por Alemania (AfD).

El sábado fue el turno del jefe del partido hermano de la CDU en Baviera, la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU), Markus Söder, en calidad de invitado. Söder es considerado otro crítico de Merkel, en especial de su política de asilo. A pesar de ello, aseguró en dicho congreso que sus “enemigos son la Alternativa por Alemania”, que no se asemejarían a los valores conservadores de la Unión – la coalición electoral de CDU y CSU – sino al partido neonazi NPD. Y aseguró que los escritos de la figura más prominente de dicho partido Björn Höcke se asemejan a los del dictador Hitler “tal vez porque no hay ninguna diferencia entre ambos”. Estas declaraciones llegan en un momento en que tienen lugar las negociaciones de coalición en el estado de Turingia, donde la CDU y la AfD podrían tener la mayoría absoluta, una opción que los de Merkel descartan después de que su candidato fuese amenazado de muerte por la extrema derecha de dicho Land. La prensa alemana asegura que después de este discurso, aclamado por los delegados, Söder se podría convertir en un nuevo candidato a canciller.