¿Tambores de guerra en Oriente Medio tras el asesinato de Suleimani?

Trump ha dicho que no desea una conflicto militar con Irán, pero la muerte del segundo hombre más poderoso del régimen de los ayatolas supone un cambio en el tablero regional

82nd Airborne deploys for Iraq
Paracaidistas de EE UU se preparan en Carolina del Norte para ir a Oriente Medio 03/01/2020 ONLY FOR USE IN SPAIN49th Public Affairs Detachment 49th Public Affairs Detachment

Tambores de guerra en Oriente Medio. El Ayatola Alí Jamenei ha amenazado a Estados Unidos con “una venganza severa” tras el asesinato del general iraní Qasem Suleimani, a quien muchos consideran el segundo hombre más poderoso de Irán después del ayatolá Jamenei. Todos los países europeos están presionado para evitar una escalada que termine en un enfrentamiento armado entre Irán y Estados Unidos. ¿Existen altas posibilidades de que finalmente pueda haber un choque militar entre ambos países?

En declaraciones a la BBC, Philip Gordon, quien fue coordinador de la Casa Blanca para Oriente Medio con Obama, calificó la muerte de Suleimani como poco menos que una “declaración de guerra” por parte de los estadounidenses hacia Irán. Pero Trump ha dicho en repetidas ocasiones que no desea iniciar una nueva guerra en Oriente Medio, y menos ahora que John Bolton, ex asesor de Seguridad Nacional y uno de los más acérrimos defensores de un ataque al régimen de los ayatolás, está fuera de la Casa Blanca.

Sin embargo, hay señales que indican que la escalada puede ir a más. El Departamento de Estado norteamericano ha recomendado este viernes a todos los estadounidenses que se encuentren en Irak que abandonen “inmediatamente” el país ante el aumento de la tensión. El exvicepresidente y actual candidato a la Presidencia de EEUU, Joe Biden, declaró que con su decisión Trump “acaba de arrojar un cartucho de dinamita en un polvorín”. Mientras que el ministro de Exteriores iraní, Mohammad Javad Zarif, calificó los ataques de EEUU de “acto de terrorismo internacional” y ha advertido de que esta acción “extremadamente peligrosa” tendrá sus consecuencias para Washington.

Para el experto en Oriente Medio Ely Karmon, investigador del Interdisciplinary Center (IDC), en Israel, “Irán tiene una amplia gama de opciones para tomar represalias contra Estados Unidos: bases militares en el propio Irak, en Qatar, Arabia Saudí o Bahrein, tráfico naval militar y civil en el Golfo, el Océano Índico o el Mar Rojo. También puede usar su infraestructura terrorista en todo el mundo, como lo demuestran los ataques frustrados en Europa durante 2018, o los ataques de 2012, en cooperación con Hezbolá, en países de Asia, África y Europa”.

Abdul-Bashid Shaikh, experto en Estudios Islámicos en la Universidad de Leeds, cree que el asesinato de Suleimani “hace que una guerra a gran escala entre Estados Unidos e Irán sea un posibilidad muy probable” ya que “el régimen iraní no querrá ser visto como un actor débil que se deja intimidar en su propia zona de influencia”. A su juicio, las respuestas pueden venir en forma de ataque a las rutas de suministro de petróleo en el Golfo y la incautación de cargueros registrados en Estados Unidos dentro y fuera de sus aguas territoriales. “Los iraníes pueden tener en el punto de mira bases navales estadounidenses y podrían considerar incluso atacar en los próximos días, semanas o meses a sus aliados en el Golfo, a saber, Arabia Saudí. En el frente diplomático, Estados Unidos y los iraníes pueden expulsar a sus diplomáticos siguiendo el ojo por ojo, y ordenar el cierre de sus respectivas embajadas y consulados si la situación en la región se deteriora aún más”.

Irak, que se encuentra en el medio de la disputa entre Irán y Estados Unidos, ha condenado el ataque. El jefe del Gobierno de transición iraquí, Adel Abdul Mahdi, ha advertido de que "operaciones de este tipo, para eliminar a los comandantes de Irak y otros países fraternos, son una grave violación de la soberanía de Irak”, y añadió que estas reacciones de EEUU “han incendiado la mecha de una guerra devastadora en Irak, la región y el mundo”.

Desde Rusia también se advierte de riesgo de una nueva guerra. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, afirmó tras el ataque que "hoy nos hemos enfrentado a la muestra de una nueva realidad, es decir la eliminación de un representante del Gobierno de un Estado soberano, un funcionario público, sin una correlación de estas acciones con alguna base jurídica”, dijo en una entrevista con el canal Rossiya 24.

El senador demócrata estadounidense de Connecticut, Chris Murphy, dijo que “la justificación para el asesinato es disuadir futuros ataques iraníes. Una razón por la que generalmente no asesinamos a funcionarios políticos extranjeros es la creencia de que tal acción hará que más, y no menos, maten estadounidenses. Eso debería ser nuestra verdadera, apremiante y grave preocupación esta noche".