Prohibir el sexo duro para acabar con los crímenes machistas

Los asesinos machistas se escudan en el sexo duro consentido para convencer al juez de que “un juego sexual salió mal”

Imagen promocional de la película "50 sombras de Grey"
Imagen promocional de la película "50 sombras de Grey"

El éxito de la película “50 sombras de grey” ha trasladado al gran público una forma de mantener sexo que ya existía pero que se mantenía oculta. El problema de la cinta dirigida por Sam Taylor-Wood es que normaliza actos abusivos en una relación entre un hombre y una mujer y no cuestiona la imposición, exponiendo la imagen de la mujer como un objeto, validando la violencia y que reproduce los estereotipos.

Esto ha provocado que los abogados de muchos casos de asesinato machistas o agresiones sexuales graves en Reino Unido hayan utilizado el argumento de la práctica del “sexo duro” para intentar explicar lo sucedido. Recientemente, en el juicio contra la asesina del mochilero británico Grace Millane en Nueva Zelanda, su defensa argumentó que Millane había muerto accidentalmente en un “juego sexual que salió mal” después de haber practicado sexo sadomasoquista. El asesino fue condenado a cadena perpetua

Su asesino finalmente fue sentenciado a cadena perpetua, pero Louise Perry, quien dirige We Can’t Consent To This (No podemos consentir esto, en castellano), explica que la defensa sexual dura es similar a la “defensa molesta y fingida” cuando los jurados están convencidos de la violencia esta justificada que debido al comportamiento de su pareja, por la reducción de la frecuencia de las relaciones sexuales o los problemas de pareja. “Esto no es oficialmente una defensa legal, pero los jurados simpatizan con ella y crea una sensación de que la responsabilidad es menor”, explica.

Otro tipo de defensa es la del “gran pene”, utilizada con éxito por un hombre de Florida en 2017 para evitar ser acusado de asesinato en segundo grado después de que su novia muriera durante el sexo oral, informa “The Independent”.

Una estrategia que resurge pero que no es nueva

El primer caso en Reino Unido en el que se utilizó el argumento de la muerte por sexo violento fue en 1972, cuando un hombre asesinó a Carole Califano que,curiosamente estaba tratando de acabar con la relación. Y la estrategia surtió efecto porque el asesino fue condenado por homicidio involuntario en lugar de por asesinato.

A día de hoy, han sido más de 60 los casos en los que la defensa de “50 sombras de grey” ha sido utilizada en Reino Unido. En los últimos cinco años, 18 mujeres y niñas han sido asesinadas en una actividad sexual violenta consensuada. La más reciente fue Anna Florence Reed en abril de 2019.

Un estudio de la BBC en 2019 sacó a la luz un dato preocupante: más de un tercio de las mujeres del Reino Unido menores de 40 años han sido abofeteadas, asfixiadas o le han provocado náuseas durante el el sexo consensuado. De las mujeres que experimentaron estos actos, el 20 por ciento dijo que se habían sentido incómodas y asustadas en algunos casos.

Otro de los factores que influyen en el aumento de las agresiones violentas durante el sexo es la accesibilidad al cine para adultos, disponible a uno clic en cualquier terminal con internet. “El problema del consumo de estos contenidos es que las páginas web te van dirigiendo hacia contenidos cada vez más extremos”, lamenta Perry.

¿Cómo será modificada la ley?

La defensa del “sexo duro” como excusa no debería funcionar en Reino Unido y Escocia, donde las legislaciones prohíben la violencia de este tipo. Pero en la práctica es habitual tratar de convencer de que lo que supuestamente es un crimen se convierta en un juego sexual que acabó mal y que suele funcionar, por lo que las condenas se reducen notablemente.

Los detalles de la nueva normativa no se conocen pero estarán muy influenciada por las sugerencias de los parlamentarios Harriet Harman y Mark Garnier, que propusieron que los homicidios involuntarios de este tipo sean considerados homicidios domésticos. Además, el nuevo texto establecerá que el estrangulamiento y cualquier situación que suponga dominación por parte del hombre sea considerado un “asalto grave”.