Tusk insta a sus compañeros a expulsar a Orban del Partido Popular Europeo

En alusión a la deriva autoritaria en Hungría, el líder del PPE advierte de que “construir un estado de emergencia permanente es políticamente peligroso y moralmente inaceptable”

El presidente del conservador Partido Popular Europeo (PPE), Donald Tusk, instó este miércoles a los miembros de su formación a reconsiderar su rechazo a expulsar al partido húngaro Fidesz del PPE, tras la aprobación en Hungría de una enmienda que permite al Ejecutivo gobernar por decreto de forma indefinida.

En una carta a los miembros del partido europeo a la que tuvo acceso Efe, Tusk recalca que usar la pandemia de coronavirus para “construir un estado de emergencia permanente” es “políticamente peligroso y moralmente inaceptable” y se refiere directamente a la situación en Hungría, cuyo partido gobernante, Fidesz, está suspendido de pertenencia al PPE pero no expulsado del todo.

“Muchos de vosotros, aunque criticasteis al primer ministro [Viktor} Orban por sus decisiones, no estuvisteis de acuerdo en expulsar a Fidesz de nuestra familia política. Pronto llegará el momento de que tengáis que reconsiderar vuestra posición”, advierte Tusk en la carta a los partidos nacionales del PPE.

Con la enmienda aprobada el lunes por el Parlamento húngaro, el Ejecutivo de Orban podrá emitir decretos y decidir cuándo ha pasado la situación de emergencia bajo la que se ha justificado el cambio legal. El Gobierno húngaro podrá, por ejemplo, suspender leyes y bloquear la divulgación de informaciones “que puedan obstaculizar o imposibilitar la defensa” (frente a la epidemia) y aplicar penas de hasta cinco años de cárcel para los infractores.

En su carta, Tusk asegura que la pandemia “justifica” que se apliquen medidas “extraordinarias, a veces restringiendo la democracia”, pero no que se “abuse” de ellas. “El estado de emergencia o de alerta debe ayudar a los Gobiernos en su lucha contra el virus, no reforzar su poder sobre los ciudadanos”, advierte Tusk.

El Gobierno húngaro tiene desde hace casi dos años un frente abierto con Bruselas por sus medidas que menoscaban la independencia judicial y la separación de poderes, entre otras, a raíz de las cuales se le abrió un proceso sancionador que podría derivar en la retirada de su derecho a voto en el Consejo de la Unión Europea (UE).

Pese a esta amenaza, ni la Comisión Europea ni su familia política conservadora han logrado avances con Budapest. Algunas delegaciones nacionales del PP europeo, como su rama danesa, han resucitado el debate de su membresía al pedir en una carta la expulsión de la formación húngara tanto del partido como del grupo en el Parlamento Europeo.

Sin embargo, el ultranacionalista Orban continúa sin dar señales de querer dar marcha atrás en sus políticas y, en una carta enviada a los presidentes del partido fechada el pasado 27 de marzo, carga contra Tusk por, a su juicio, “alinearse con la retórica de los liberales y de la izquierda europea” y “expresar preocupaciones sin fundamento sobre el compromiso democrático” de algunos miembros del PPE.

En la misiva, que ha podido ver Efe, Orban afea que Tusk “gaste tiempo en otra cosa que no sea luchar contra la pandemia” e insta a “los que no pueden ayudar” a “no socavar los esfuerzos de los demás”.

El PPE tenía previsto celebrar su siguiente asamblea política el próximo 24 de abril y una cumbre en Zagreb el 6 de mayo, si bien estos eventos podrían verse modificados por la actual crisis sanitaria.