Macron-Merkel: un plan con el que ganan todos

La iniciativa del presidente francés y la canciller alemana está llamado al éxito porque auna los intereses del norte y el sur de la UE. La duda sigue siendo de dónde saldrán los fondos

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¿Cree que el plan de Macron y Merkel podrá llevarse a la práctica, dada la resistencia mostarda hasta ahora por los países del Norte de la UE para ayudar al Sur?

Sí, creo que el plan es factible. En primer lugar, por el impulso que supone que lo hagan las dos grandes potencias europeas y, segundo, porque trata de conciliar tanto la postura de los países del sur, que son los que van a sufrir más la recesión con la de los del norte que quieren saber cómo se van a gastar esos fondos a repartir.

¿Ese control de las ayudas va o puede ser exigente dadas las circunstancias de países como Italia o España?

Es seguro que se va a controlar a qué cometidos se destinan las ayudas, pero no deberán devolverse hasta el año 2027. Está claro que va a ser necesario ampliar el presupuesto europeo y la pregunta es de dónde va a salir el dinero: de mayores contribuciones de los Estados o de nuevos impuestos medioambientales o incluso de las empresas digitales.

¿En qué lugar queda la Comisión Europea, dadas las dificultades que había encontrado hasta ahora para impulsar sus propios proyectos?

La Comisión Europea de Von der Leyen sale bien parada a pesar de todo, pues la iniciativa de París y Berlín coincide con el plan que tenía el equipo de la política alemana de incrementar el presupuesto europeo y mantiene sus prioridades medioambientales, digitales y de competitividad de las empresas de cara a los próximos años.

¿El plan supone un cambio fundamental en la UE?

Sí, es un giro muy importante en Europa, pues la deuda no contabilizará como deuda de los Estados miembros sino como deuda de la Unión Europea. Sin ninguna duda será un paso histórico si finalmente se hace realidad.