Chile permite retirar el 10% de los fondos de pensiones por la crisis de covid-19

El Parlamento aprueba una ley que supone un duro golpe para el Gobierno de Sebastián Piñera

Chile approves historic reform for early retirement of pensions
Senadores opositores chilenos celebran la aprobación de la ley que permite a los ciudadanos retirar parte de su fondo de pensionesSENATE OF CHILE /HANDOUTEFE

Finalmente en una votación histórica y maratoniana que tuvo la rubrica final este jueves, tras pasar por el Congreso de los diputados, el Senado chileno aprobó un proyecto de ley que permite la retirada excepcional del 10% de los fondos de pensiones aportados a las empresas de seguros privados, conocidas en el país como Administradora de Fondos de Pensiones o AFPs. La votación virtual en la Cámara Alta arrojó un resultado de 29 votos a favor, 13 en contra y una abstención.

La oposición chilena celebró la aprobación de la ley como una conquista propia. “El Gobierno debe asumir que ha llegado tarde y mal. Las pensiones no son malas: Son pésimas”, decía el senador socialista Juan Pablo Letelier (hijo de Orlando Letelier, ex canciller de Allende asesinado por orden de Pinochet en Washington en 1976).

El Gobierno aún tiene el poder de vetar la ley o llevarla al Tribunal Constitucional en los próximos días. Piñera, con apenas un 16% de apoyo ciudadano, ha guardado silencio hasta el momento, aunque fuentes gubernamentales consultadas por LA RAZÓN opinan que finalmente el presidente –quien todavía debe de lidiar con el proceso de reforma de la Constitución y manejar la crisis originada por la covid-19, “dejará el agua correr”.

De hecho el debate en el Congreso chileno se producía en medio de la crisis más severa experimentada por Chile desde el retorno a la Democracia y una pandemia con más de 12.000 muertos.

Chile es uno de los pocos países del mundo en el que el sistema de pensiones privado ha reemplazado al público. El creador del sistema de las AFPs en los años 70 fue justamente el hermano del presidente, José Piñera, ex ministro de Pinochet, quien, a pesar de la desconfianza del dictador logró que aceptara el cambio.

Pero Pinochet dejó en pie un sistema especial de reparto para las Fuerzas Armadas y Carabineros, cuyos integrantes fueron protagonistas en octubre de 2019 durante el estallido social paralizado por la pandemia.

La decisión de ayer podría ser el comienzo de la demolición de un sistema, cimentado por la dictadura de Pinochet en noviembre de 1980 y que permitió la creación de instituciones privadas que invirtieran en el extranjero el dinero para la jubilación, depositado obligatoriamente por los trabajadores chilenos, sin hacerlos participar de estas ganancias, pero sí de las pérdidas.

Ayer poco después de la aprobación final, en los edificios del centro de Santiago se escuchaban aplausos, gritos y hasta fuegos artificiales. En contraste con las protestas vividas días anteriores para presionar a sus señorías. Al final quiera o no el presidente, durante el segundo Gobierno de Piñera se están logrando los mayores avances sociales.