Erdogan aprueba una ley para censurar las redes sociales tras las críticas a su yerno

El partido islamista AKP saca adelante una controvertida normativa después de que el presidente turco se quejase de que había demasiadas "críticas al Gobierno"

Si todavía hay dudas sobre la censura y el control que ejerce el ejecutivo de Recep Tayyip Erdogan, sobre los ciudadanos, desde ahora las redes sociales estarán bajo vigilancia del Gobierno, ayer la Gran Asamblea Nacional aprobó un proyecto de ley sobre el control de las redes sociales. Teniendo en cuenta que el Partido Justicia y Desarrollo (AKP) tiene mayoría absoluta en el hemiciclo, la nueva normativa ha pasado holgadamente en menos de mes, después que el presidente turco pidiera “poner orden” en las redes sociales.

Erdogan se queja de que hay demasiadas “críticas contra el gobierno” por lo que quiere atar en corto a los usuarios de internet. Lo que desencadenó la ira de Erdogan es que en las últimas semanas aumentaron los insultos a hija y el yerno del presidente en Twitter.

La norma es un mazazo para la libertad de expresión debido a que las redes sociales eran el último espacio libre del que aún gozaban los turcos ya que los medios de comunicación “ya están bajo control del gobierno.

La nueva ley exige que las compañías con más de un millón de usuarios, como Twitter y Facebook, tendrán que abrir oficinas de representación en Turquía. Con ello, se prevén sanciones graduales como multas, restricciones de anuncios publicitarios hasta reducciones en el tráfico si estas compañías no obedecen a las nuevas reglas. Los opositores creen que es un primer paso para censurar el contenido de estas plataformas.

Además, se deberá comunicar a la Institución de Tecnologías Informáticas y Comunicación (BTK) las informaciones del carné de identidad y contacto del representante y en el caso de que este sea una persona real, tendrá que ser un ciudadano turco. El BTK hará una notificación a los proveedores de redes sociales que no cumplan con la responsabilidad de determinar un representante y comunicar sus informaciones.

Si no hacen lo requerido dentro de 30 días, el BTK dará una multa de 10 millones de liras turcas al proveedor de red social si no se elimina todo el contenido inapropiado dentro de 24 horas de plazo y sea cual sea la resolución de tribunal, el Gobierno le hará responsables de los daños que se generaren.

Otro de los apartados de esta ley establece que no saldrán en los buscadores los mensajes que contengan nombres de personas y que sean considerados como “un asalto a los derechos personales”, lo que resulta una paradoja ante la gravedad de esta normativa que priva la libertad individual. Según la ley, también se regulará el acceso a Internet en los teléfonos móviles.

El anuncio del proyecto de ley suscitó la preocupación de numerosos usuarios de internet que se movilizaron en las redes en las últimas semanas con el hashtag #No toques mi red social.

La nueva ley “reforzará las capacidades del gobierno para censurar los contenidos digitales y perseguir a los internautas”, afirmó en un comunicado Andrew Gardner, investigador de Amnistía Internacional en Turquía.”Es una violación clara del derecho a la libertad de expresión en línea”, indicó Gardner en referencia a que muchos internautas turcos ya se autocensuran “por miedo a las represalias de las autoridades”.