La Policía dispara siete tiros por la espalda a un hombre negro en Wisconsin y enciende la ira racial

El gobernador decreta el toque de queda ante el estallido de las protestas. La víctima, identificada como Jacob Blake, permanece hospitalizada en estado grave

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La Policía de Wisconsin hirió de gravedad a un hombre negro, identificado como Jacob Blake, que estaba entrando en su coche. En el interior del vehículo estaban sus hijos, tres niños de 3, 5 y 8 años. El hombre se llama Jacob Blake, y el vídeo con el incidente ha vuelto a incendiar a la opinión pública en Estados Unidos.

De momento, los dos agentes implicados han sido apartados del servicio. El temor a una nueva ola de disturbios provocó que las autoridades del Estado decretaran el toque de queda en Kenosha.

En el recuerdo de las autoridades, los políticos y el público están los dos meses de protestas masivas luego de que un policía acabara con la vida de George Floyd. Un incidente que reabrió el eterno debate sobre el racismo sistémico y la violencia policial en Estado Unidos.

Alimentado con casos como el de Breonna Taylor, en ciudades como Portland las autoridades incluso permitieron que los ciudadanos expulsaran a la policía de algunos barrios. La Casa Blanca acabó desplegando agentes federales, hubo ataques a monumentos, cientos de concentraciones, toques de queda en algunas de las principales ciudades del país e incluso llamamientos a cortar los fondos presupuestarios de la policía. A pesar de la prohibición de salir a calle Kenosha, no lejos de Chicago, vivió incidentes callejeros durante la noche del domingo al lunes.