Las primeras reacciones de los países europeos al nuevo Pacto migratorio

La Comisión Europea “entierra” la idea de cuotas obligatorias para el reparto de la acogida de refugiados

El nuevo pacto migratorio y de asilo que la Comisión Europea presentó este miércoles pretende “restablecer la confianza” entre los países de la Unión Europea (UE), tras años de desacuerdos sobre la política migratoria. Eso dijo ayer la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pero no parece que vaya a ser así.

Las primeras reacciones no muestran mucho entusiasmo ante la propuesta de Bruselas.

España pide plena solidaridad y responsabilidad en el retorno

El Gobierno español estudiará “con atención” la nueva propuesta y ha pedido “plena solidaridad y responsabilidad en retorno”. En una serie de mensajes en redes sociales, el Ministerio de Exteriores ha trasladado su reconocimiento a la labor de la Comisión Europea para impulsar esta nueva propuesta tras el bloqueo por las diferencias sobre cómo gestionar las llegadas irregulares y que Bruselas espera solucionar con la promesa de un mecanismo de solidaridad entre Estados miembros y un refuerzo de las expulsiones. Entre otras cuestiones, el Ejecutivo de Pedro Sánchez se ha comprometido a impulsar la plena solidaridad y responsabilidad en retorno, una cooperación estrecha con países de origen y tránsito y el establecimiento de cauces de migración legal. Igualmente, desde el departamento que dirige Arancha González Laya han abogado por una revisión del Acuerdo de Dublín.

Francia quiere contribuciones obligatorias

Francia quiere que las contribuciones de los Estados de la Unión Europea (UE) en la acogida de migrantes sea obligatoria en el nuevo pacto. En un comunicado publicado este jueves, el Gobierno francés subraya que “cada Estado miembro debe asumir su parte del esfuerzo común, sea a través de relocalizaciones o excepcionalmente con otros tipos de contribución obligatoria”. Tras saludar la propuesta de Bruselas, ponen el acento en que hay que llevar a cabo una reforma “en profundidad” para sacar las lecciones de la situación migratoria que se vive en Europa desde la crisis de 2015, y para establecer “un justo equilibrio entre responsabilidad y solidaridad”. Eso significa que, de una parte, hay que “reforzar firmemente los controles en las fronteras exteriores de la UE para atajar la inmigración ilegal” y ofrecer un mejor tratamiento de las demandas de aquellos que sean “elegibles” para el estatuto de refugiado. Para París, también hay que “prevenir los movimientos secundarios”, es decir, las dobles demandas de ese estatuto de refugiado porque como consecuencia de eso desde 2015 se han duplicado las demandas que ha recibido.

Italia pide garantías en la repatriación y en la redistribución

El presidente del Gobierno italiano, Giuseppe Conte, calificó de importante paso hacia una política migratoria europea el nuevo plan, pero pidió garantías respecto a las repatriaciones y las redistribuciones. “Se necesitan garantías sobre la repatriación y la redistribución. Los países de llegada no pueden gestionar solos los flujos en nombre de Europa”, escribió Conte en las redes sociales.

República Checa pide que los migrantes sean detenidos y devueltos a su país de origen

El primer ministro checo, Andrej BabiL, ha asegurado hoy que os migrantes que entran en la Unión Europea deben ser detenidos y devueltos a sus países de origen.

Hungría considera que “no es un gran avance”

“No es un gran avance” ha dicho hoy el primer ministro húngaro, Viktor Orban, “El gran avance vendrá cuando se acepte la propuesta húngara que dice que nadie puede ingresar al territorio de la Unión Europea hasta que uno de los estados miembros cierre su procedimiento de asilo”, dijo Orban.