La salida de Trump del hospital para saludar a sus seguidores indigna a los médicos: “Es de locos”

El presidente, que durante meses rechazó aparecer en público protegido, salió por unos minutos del hospital en coche para saludar a sus seguidores con la máscara

El presidente de Estados Unidos se ha puesto la mascarilla en público. Lo hacían hasta ahora todos sus rivales políticos en Estados Unidos y los dirigentes del Partido Republicano. Durante meses, el mandatario se había negado a colocársela echando un pulso a la comunidad científica que recomienda el uso de la misma. El inquilino de la Casa Blanca siempre rechazó protegerse en un intento de ofrecer una imagen de seguridad y calma a sus seguidores. Durante meses, la mascarilla se convirtió en un símbolo de división en el país.

Pero tras ser hospitalizado el pasado viernes después de contraer el virus, el inquilino de la Casa Blanca ha extremado las precauciones. En el paseo en coche que se dio cerca del complejo hospitalario de Walter Reed, en Bethesda (Maryland), para saludar a sus votantes, se pudo ver al presidente en la parte trasera del coche oficial saludando detrás de una mascarilla oscura y el cristal blindado del vehículo.

Hasta ahora, Donald Trump solo se ponía la mascarilla en algunas ocasiones en la intimidad. En realidad, en julio se la puso por primera vez en público durante una visita al hospital militar Walter Reed, donde precisamente se encuentra hospitalizado ahora.

La salida del centro hospitalario de este domingo se produjo de forma inesperada, en contra del criterio de algunos médicos que no han tardado en pronunciarse y han calificado “de locos” la salida del presidente.

Los periodistas que siguen habitualmente al presidente Trump tampoco tenían conocimiento del paseo. Una vez de vuelta, Trump lanzó un mensaje a los suyos: “Ha sido un viaje muy interesante, he aprendido mucho sobre la COVID. Lo he aprendido yendo a la verdadera escuela. Esta no es la escuela de leer libros. Lo he aprendido y entendido”.

Los médicos consideran que a pesar de los altibajos que ha mostrado durante su estancia en la clínica, el mandatario podría abandonar este lunes las instalaciones médicas para regresar a la Casa Blanca.

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