El abuelo que dejó caer a su nieta desde el piso 11 de un crucero se declara culpable

La familia demandó a la naviera porque había una ventana abierta y no estaba señalizado con ningún cartel

El abuelo de la niña que murió el año pasado al caer por una ventana abierta de un crucero de Royal Caribbean se ha declarado culpable de homicidio negligente, pero sigue insistiendo en que fue un accidente porque no vio que la ventana estaba abierta.

Chloe Wiegand, una niña de 18 meses de Granger, Indiana, estaba en un crucero por el Caribe con su familia. El 7 de julio de 2019, el Freedom of the Seas de Royal Caribbean estaba atracado en Puerto Rico, cuando un extraño incidente acabó con su vida. Chloe estaba jugando con su abuelo Salvatore Anello en el parque acuático infantil H2O Zone y se cayó por el hueco de una ventana que estaba abierta. La caída se produjo desde el piso 11 y murió de forma instantánea al precipitarse contra el suelo del muelle Panamericano.

Anello, quien a menudo acompañaba a Chloe a los partidos de hockey de sus hermanos, donde golpeaba con entusiasmo el panel de cristal de la pista de hockey, dijo que la niña le pidió que la levantara, que la cogió en brazos y que Chloe se soltó y cayó por la ventana. Un terrible accidente.

En noviembre, el juez de la Sala de Investigaciones de San Juan, Jimmy Sepúlveda, dictaminó que los fiscales habían aportado pruebas suficientes para detener a Anello que, en un principio, se declaró inocente. El abuelo ha cambiado de opinión y ahora se ha declarado culpable de un cargo de homicidio negligente.
Según dijo, su cambio de parecer tiene como objetivo que su familia pudiera cerrar el duelo y comenzar a recuperarse de lo ocurrido, informa NBC News.

El abogado de la familia Wiegand, Michael Winkleman, dijo que el acuerdo de culpabilidad significaba “no ir a la cárcel ni admitir hechos”. “Debido a que el acuerdo de culpabilidad no incluye tiempo en la cárcel ni admisión de hechos, se decidió que el acuerdo de culpabilidad es en el mejor interés de la familia para que puedan cerrar este capítulo horrible y centrarse en el luto por Chloe y luchar por la seguridad de los pasajeros de cruceros. creando conciencia sobre la necesidad de que todos los medios de transporte se adhieran a las leyes de prevención de caídas de ventanas diseñadas para proteger a los niños de las caídas”, añadió.

Los padres de Chloe, Alan y Kim Wiegand, han demandado a Royal Caribbean porque dicen que actuó con negligencia al no colocar un cartel de advertencia para avisar de que la ventana estaba abierta.

Royal Caribbean Cruises presentó una recurso el pasado mes de enero en el que aportaron imágenes de video que mostraban a Anello inclinado sobre el borde de la ventana y mirando hacia afuera antes de que levantara a su nieta y la sostuviera a través de ella. En cuestión de minutos, Anello perdió el control y Chloe cayó. “Cuando llega a la ventana abierta, y mientras Chloe está en el suelo, el  Sr. Anello inclina la parte superior del torso sobre la barandilla de madera, fuera del marco de la ventana durante aproximadamente ocho segundos”, indica el escrito del recurso. “Como el señor Anello se había asomado por la ventana, sabía muy bien que la ventana estaba abierta. Sus acciones, que ninguna persona razonable podría haber previsto, fueron imprudentes e irresponsables y la única razón por la que Chloe ya no está con sus padres”, argumentaba el de forma tajante el recurso.

“La única conclusión razonable del vídeo es que el Sr. Anello sabía que la ventana estaba abierta antes de recoger a Chloe. No obstante, levantó a la niña por encima de la barandilla de madera y la ventana abierta durante un período considerable, poniendo imprudentemente en peligro su vida. No había ningún peligro oculto: el Sr. Anello sabía que la ventana estaba abierta”, concluía.

Sin embargo, el abogado de la familia sigue sosteniendo que “que fue un accidente prevenible... Estas ventanas no cumplen con la normativa de ventanas en cruceros”.