Ni crimen ni castigo: a los votantes no les importa cómo los políticos gestionan la pandemia

Un estudio del British Medical Journal revela que los ciudadanos no están dispuestos a cambiar su voto por la covid-19

Votantes estadounidenses hacen cola para votar por anticipado en el estado de Carolina del Norte
Votantes estadounidenses hacen cola para votar por anticipado en el estado de Carolina del NorteJONATHAN DRAKEREUTERS

No falta nada para las elecciones en Estados Unidos, la semana que viene los votantes irán a las urnas en la India y en mayo tendremos nuevos comicios en el Reino Unido. ¿Por qué estos tres países? Porque son los tres que analizó un estudio publicado en el British Medical Journal.

El modo en el que los líderes políticos han manejado la pandemia provocada por la covid-19, ha ocupado titulares constantemente. Ya sea para bien, como en Nueva Zelanda, como para mal…casi en el resto del mundo. Esto sugiere que si la gestión de la salud pública es importante para los ciudadanos, también influirá en sus intenciones de voto. Este escenario social es ideal para evaluar si las intenciones de voto cambian y cómo, dependiendo de la gestión gubernamental de la pandemia.

Los autores del estudio contaron con más de 3.000 voluntarios en total y les preguntaron sobre el impacto económico de la pandemia en sus vidas, las consecuencias en su salud y sus opiniones políticas. Por ejemplo las actitudes hacia su gobierno, incluido su líder, y las posibles intenciones de voto si se celebraran elecciones ese día. También se les preguntó si responsabilizaban a su gobierno por la propagación de la covid-19.

Más del 85% de los encuestados estuvo de acuerdo en que la salud era un área política clave en la que su gobierno tenía alguna responsabilidad. Sin embargo, pese a que la mayoría de los encuestados pensaba que su gobierno era uno de los responsables de la propagación de la pandemia, no tenían intención o inclinación a cambiar su voto…aunque le culparan por la pandemia.

«Los hallazgos contenidos en este estudio – explican los autores – sugieren que es poco probable que los políticos sean castigados o recompensados por sus fracasos o éxitos en la gestión de COVID-19 en las próximas elecciones. No está claro, por ejemplo, que la depresión en la esperanza de vida en EE UU, el bajo rendimiento continuo del Servicio Nacional de Salud (NHS) en el Reino Unido y el bajo nivel de gasto en salud del sector público en la India, vayan a tener un gran impacto en las elecciones en esos países. La velocidad con la que la pandemia de covid-19 ha arrasado los paisajes sociales, económicos y políticos, puede desafiar estas complacencias, pero solo si la gente establece conexiones entre el estado de la salud pública y lo que los funcionarios públicos pueden hacer por ella». Y concluyen con una frase que deja mucho que pensar: «Si la salud pública es políticamente intrascendente, esto también plantea interrogantes sobre el impacto de las instituciones políticas en los resultados de salud».

En lo que respecta a cantidad de infectados y consecuencias económicas, tanto Estados Unidos, como la India o el Reino Unido, han sufrido la pandemia de un modo similar al de España. Culturalmente somos países diferentes y la reacción en los comicios puede ser distinta, pero si los datos de este estudio se confirman en otros países, por ejemplo en Italia, Portugal o en Francia, debería levantar cejas en la sociedad respecto a cuan importantes consideramos los problemas de salud pública y cuan gravitatoria es su influencia a la hora de decidir un voto.

En pocas palabras: uno de los mejores sistemas de salud del mundo se encuentra en España. Sus recursos y su capacidad de respuesta depende de las decisiones políticas. Y en este caso…si no hay castigo, ¿es que no hubo crimen?