Anatoly Moskvin, el historiador que robaba cadáveres de niñas y las convertía en muñecas

Deberá permanecer en un hospital psiquiátrico al menos seis meses más tras negarse a pedir perdón a las familias y no mostrar arrepentimiento

El historiador ruso maquillaba los cadáveres y los vestía como muñecasarchivoArchivo

Las autoridades de la ciudad rusa de Nizhny Novgorod comprobaron un inusual incremento de los actos vandálicos en los cementerios locales durante el año 2011. Cada semana una o varias tumbas aparecían destrozadas, otras saqueadas... Pero no parecía que hubiera un patrón que identificara la razón por la que se estaban produciendo esos extraños sucesos.

Ante la falta de pistas, las autoridades locales decidieron pedir ayuda y recurrieron a un historiador local, Anatoly Moskvin, doctor en estudios celtas y especialista en cementerios locales. Y vaya si les ayudó. Cuando los agentes visitaron al profesor en su casa descubrieron la terrorífica realidad. El responsable de los hechos era el propio Moskvin, que conservaba en su casa los cuerpos momificados de 29 niñas, a las que había vestido como muñecas, les había fabricado una máscara de cera para que su cara se pareciera más a un juguete, las maquillaba y les incrustaba una caja de música en el pecho. Eran sus juguetes, pero también sus amigas y conversaba con ellas cada día como si pudieran escucharle.

Anatoly era un reputado historiador hasta que se descubrió su terrorífica aficiónarchivoLa Razón

Además, en la casa localizaron un manual para confeccionar las “muñecas”, mapas de los cementerios de la región, fotos y vídeos de las tumbas abiertas y de cuerpos desenterrados y piezas de las tumbas profanadas. De la investigación, los agentes dedujeron que había actuado en unas 150 tumbas.

Moskvin fue encarcelado en un hospital psiquiátrico y ha comparecido ante un tribunal para ver si podía salir para cuidar de su anciana madre, que además está enferma. El historiador alegaba que estaba recuperado y que había sido tratado de la esquizofrenia que sufría. Pero le fue denegada porque no mostró arrepentimiento por los hechos, se negó a pedir disculpas a las familias y dijo que los derechos de sus padres sobre ellos “terminaron” cuando enterraron a sus hijas. "Estas niñas son niñas. No tienen padres. No conozco a ninguno de ellos. Además, enterraron a sus hijas, y aquí es donde creo que terminaron sus derechos sobre ellas ... Así que no, no me disculparía”. El tribunal volverá a revisar su caso dentro de seis meses.

Los cuerpos de las niñas estaban momificadas, con vestidos, pelucas y caras hechas de ceraArchivoLa Razón

Moskvin fue detenido en 2011 y confesó la profanación de 44 tumbas de niñas de tres a 12 años. Tras su arresto, su discurso era muy similar al actual y mantenía que los padres de los niños habían “abandonado” a sus “niñas en el frío” y que él las había “traído a casa y las había calentado”.

Durante el juicio, Elvira, la madre del historiador, dijo que “vimos las muñecas, pero no sospechamos que hubiera cadáveres adentro. Pensamos que era aficionado a hacer muñecas grandes y no vimos nada malo en ellas”.

Confesó la profanación de 44 tumbas de niñas de tres a 12 años.ArchivoLa Razón

Por su parte, la madre de una de las niñas fallecidas, Natalia Chardymova, de 46 años, no se dio cuenta de que en sus visitas regulares a la tumba de su hija, el ataúd estaba vacío. Ahora, después de conocer lo sucedido se niega a la liberación de este “monstruo”, del que dice que “trajo miedo, terror y pánico a mi vida”. “Me alegraría saber que pasará el resto de su vida en el hospital. Es una persona enferma”, añadió.

“Ahora tendré la oportunidad de poner una lápida en la tumba de mi hija. La enterramos sin nombre para evitar que él la encontrara si era liberado”, concluyó.