Los lores humillan a Boris Johnson

Rechazan la ley del Comercio con la que el primer ministro británico quiere violar el acuerdo de retirada del Brexit

Boris JohnsonMatt DunhamAP

El Gobierno de Boris Johnson ha sufrido una estrepitosa derrota en la Cámara de los Lores, donde se han retirado las polémicas cláusulas del proyecto de ley de Mercado Interno, con el que el primer ministro amenaza ahora con violar partes claves del Acuerdo de Retirada firmado el año pasado con la UE, en caso de que finalmente no se cierre un acuerdo comercial.

El negociador jefe comunitario, Michel Barnier, se encuentra precisamente esta semana en Londres para proseguir con las intensas negociaciones. El tiempo avanza, pero siguen los tres obstáculos que impiden acercar posturas: pesca, gobernanza y ayudas estatales. Y en caso de que finalmente no se cierre ningún convenio para antes del 31 de diciembre, cuando el Reino Unido saldrá ya a efectos prácticos del bloque, las relaciones entre ambas partes se regirán únicamente bajo las pautas de la Organización Mundial del Comercio, lo que supone cuotas y aranceles.

De manera paralela a las negociaciones, Johnson inicio en Westminster los trámites para aprobar una ley de Mercado Interno para el Reino Unido que, desde el inicio ha estado cargado de polémica. Se daba por hecho que a su llegada a la Cámara Alta, los lores retirarían las polémicas cláusulas con las que se pretende violar el Protocolo de Irlanda. Y así fue. En la votación que tuvo lugar el lunes por la noche, el Gobierno sufrió un gran revés político: 433 votos frente a 165.

Bien es cierto que Johnson puede reintroducir de nuevo esas disposiciones cuando el texto regrese a la Cámara de los Comunes, donde el premier tiene mayoría absoluta. Pero eso no se espera que ocurra hasta diciembre, para cuando las negociaciones con la UE habrían tenido ya que terminar, con o sin pacto.

Varios lores conservadores se pronunciaron durante del debate en contra de los planes de su propio primer ministro, al considerar que la ley del Mercado Interno aprobada por los Comunes puede violar la legalidad internacional.

Michael Howard, líder de los “tories” entre 2003 y 2006, lamentó que la “recién ganada soberanía” del Reino Unido con su salida de la UE sirva al Ejecutivo para “romper su palabra, violar la legalidad internacional y renegar de un tratado firmado hace apenas un año”.

El arzobispo de Canterbury, Justin Welby, uno de los representantes de la Iglesia anglicana en la Cámara Alta, pidió por su parte al Gobierno que no trate de recuperar las cláusulas eliminadas en los Lores, sino que redacte otras que garanticen “el cumplimiento de la ley, la paz y el equilibrio de poderes”.

La UE ha iniciado un proceso legal contra la ley de Mercado Interno, que a sus ojos pone en jaque el tratado de paz en el Úlster de 1998. Ese acuerdo exige que no exista una frontera entre la República de Irlanda y la región británica de Irlanda del Norte.

Con su versión de la ley de Mercado Interno, Johnson quiere reservarse la capacidad de romper el llamado Protocolo de Irlanda, recogido en el Acuerdo de Retirada, que estipula que los controles aduaneros tras el Brexit se llevarán a cabo cuando las mercancías crucen entre Irlanda del Norte y la isla de Gran Bretaña, pero no entre las dos Irlandas. Asegura que se trata de una “red de seguridad” para proteger el mercado interno en Reino Unido.

La victoria de Biden, obstáculo

Hasta la fecha se ha negado a retirar el órdago. Pero la prensa local coincide en que la reciente victoria de Joe Biden le debilita, ya que, en numerosas ocasiones, el demócrata, que tiene raíces irlandesas, ha advertido que si Johnson viola el Protocolo de Irlanda no tendrá nada que hablar con la nueva administración de la Casa Blanca para negociar un tratado de libre comercio con los Estados Unidos.

La victoria del candidato demócrata en las elecciones de Estados Unidos ha hecho perder a Johnson uno de sus aliados más cercanos, el republicano Donald Trump, que se había mostrado en los últimos años como un ferviente partidario del Brexit.

Trump celebró como una “gran victoria” el resultado del referéndum de 2016 en el que los británicos decidieron abandonar la UE, y su equipo aseguró que el Reino Unido estaría “el primero en la cola” para firmar un nuevo acuerdo comercial con Washington. Con Biden, sin embargo, la posibilidad de un tratado comercial trasatlántico queda condicionada a que se mantenga una aduana sin fricciones entre las dos Irlandas, uno de los principales caballos de batalla entre Londres y Bruselas.

El ministro irlandés de Asuntos Exteriores, Simon Coveney, aseguró que las negociaciones del Brexit pueden dar un giro con la elección del demócrata, a quien definió como un “verdadero amigo de Irlanda”.