Luz verde en los Comunes a la ley que viola el Acuerdo del Brexit con la UE

Johnson ignora el compromiso de que Irlanda del Norte permanezca en el mercado interior tras la salida de Reino Unido del bloque comunitario

Bruselas había puesto de plazo a Boris Johnson hasta el 30 de septiembre para que retirara las polémicas cláusulas del proyecto de Ley de Mercado Interno con las que amenaza ahora violar el tratado internacional del Brexit, firmado el año pasado. Pues bien, el plazo terminó ayer y las polémicas cláusulas no se han movido.

La normativa, de hecho, ha terminado su tramitación en la Cámara Baja. Un grupo de 21 rebeldes, entre ellos la ex “premier” Theresa May, plantó cara al Ejecutivo. Pero, con mayoría absoluta, Johnson no tuvo problema alguno en sacarlo adelante el martes por la noche.

El proyecto de ley se encuentra ahora en la Cámara de los Lores. Pero, pese a todo, tanto Londres como Bruselas guardaron ayer silencio sepulcral. Ninguna de las dos partes quiere volver a tensar las cosas de cara al Consejo Europeo del 15 de octubre. Si hay un pacto comercial, el Ejecutivo británico estaría dispuesto a retirar inmediatamente las polémicas cláusulas del proyecto de ley. Y lo cierto es que, en los últimos días, se respira cierto optimismo en las negociaciones.

El “premier” siempre ha tratado de justificar su amenaza de violar la ley internacional advirtiendo de que sin una acción por parte de Londres, la UE podría imponer un bloqueo de alimentos a Irlanda del Norte. El argumento era que, a menos que la UE concediera a Reino Unido el estatus de tercer país para las exportaciones agrícolas (lo que aún no se ha comprometido a hacer) podría evitar que los alimentos se trasladen de Gran Bretaña a Irlanda del Norte, que se mantendrá dentro de las reglas del mercado único.

Downing Street confía ahora en que la UE le otorgará el estatus de tercer país, lo que significa que los alimentos podrán seguir moviéndose libremente entre Gran Bretaña e Irlanda del Norte, y también entre este país y el continente.

El progreso respecto a Irlanda del Norte se ha visto igualado en las negociaciones comerciales más amplias. Johnson y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, llevan sin hablar ya un tiempo. Pero quizás esté más cerca el día de coger el teléfono para que la inyección de voluntad política de a las conversaciones el impulso que necesitan. En cualquier caso, con Johnson en Downing Street, nadie se atreve tampoco a descartar cualquier escenario hasta el último momento.