Asesinada a tiros una alcaldesa en México

Un grupo de hombres armados secuestra en su domicilio a Florisel Ríos Delfín antes de quitarle la vida en un camino rural

Florisel Ríos Delfín, alcaldesa de Jamapa, es la última víctima de la violencia política en MéxicoFacebookLa Razón

La alcaldesa de Jamapa, en el Estado de Veracruz, Florisel Ríos Delfín, fue asesinada ayer a balazos por un grupo de hombres armados que la secuestró de su vivienda y posteriormente le quitó la vida en un camino rural. Alrededor de las nueve de la mañana, un comando de al menos diez hombres armados llegó al domicilio y la trasladaron a un camino en la comunidad de Ixcoalco, muy cerca de Jamapa. Allí le dispararon varias veces y abandonaron su cuerpo, según fuentes policiales.

La alcaldesa había denunciado violencia política en su contra sin que se llegaran a aplicar medidas de protección que garantizasen su seguridad, denunció en un comunicado el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el que militaba Ríos. El presidente nacional del partido, Jesús Zambrano, apuntó contra el Gobierno estatal del oficialista Morena.

«Responsabilizo del asesinato de Florisel Ríos Delfín a Eric Cisneros, secretario de Gobierno y a Cuitlahuac García (gobernador). Exijo al Gobierno federal que tome cartas en el asunto y no sea cómplice de esta violencia criminal gubernamental», dijo el veterano líder político en un incendiario mensaje en Twitter. «Así responde el Gobierno de Cuitláhuac García Jiménez a las denuncias de represión contra ellos».

Hace solo unos días el líder del PRD en Veracruz, Sergio Cadena, denunció públicamente que varios presidentes municipales de su partido habían sido amenazados por el secretario de Gobierno del Estado, Eric Cisneros. Dijo que se les exigió apoyar al Gobierno estatal de Morena o se utilizaría a la delincuencia organizada para atacarlos. En esta denuncia, el 7 de noviembre, Cadena ya señaló que Jamapa era uno de esos municipios amenazados.

«Se han dado amenazas muy claras de que si no apoyas al partido en el Gobierno, concretamente tal distrito o en tal municipio, hay delincuencia organizada, tenemos formas de entrar con tu municipio y tienes familia, así que atente a las consecuencias», dijo Cadena.

La Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz informó a mediodía de que estaba en marcha un operativo de vigilancia en Jamapa y los alrededores del municipio «por aire y tierra» y que habían instalado filtros de revisión en varias carreteras.

El asesinato de la alcaldesa se produce en medio de una convulsa situación política en esta pequeña localidad de 10.000 habitantes muy próxima al Puerto de Veracruz, la ciudad más poblada del Estado. El pasado 4 de noviembre fueron detenidos dos funcionarios municipales acusados de presuntos actos de corrupción, la tesorera y el director de Obras Públicas. Además, el esposo de la alcaldesa, Fernando Hernández, que también ocupa un cargo público en Jamapa, lleva una semana prófugo de la justicia después de huir cuando era investigado por malversación.

Impunidad

En una rueda de prensa poco después de conocerse la noticia, el gobernador Cuitlahuac García condenó los hechos y pidió a la Fiscalía acelerar las investigaciones. “En Veracruz se han dado garantías y muestras claras de que aquí no va a haber impunidad. Independientemente de que en el municipio de Jamapa están procesos en curso, procesos penales de investigación contra funcionarios y ex funcionarios de ese municipio, no vamos a permitir que nadie esté por encima de las investigaciones”.

Florisel Ríos es la segunda alcaldesa asesinada en Veracruz durante la administración de García. En abril de 2019 mataron a la presidenta de Mixtla de Altamirano, Maricela Vallejo y el pasado mes de julio el comandante de la policía municipal de Jamapa, Miguel de Jesús Castillo Hernández, también fue asesinado. Su cuerpo apareció desmembrado dentro de unas bolsas negras. Antes había aparecido un vídeo en el que el agente aparecía desnudo y maniatado.

Acusaba a Ríos de estar detrás de detenciones arbitrarias y desapariciones de personas “incómodas” para el gobierno municipal y señalaba sus nexos con el crimen organizado. La alcaldesa lo negó y estar dispuesta a colaborar con la Fiscalía del estado para aclarar las acusaciones.

Al tiempo que era señalada también denunciaba violencia política contra ella y señalaba al síndico, Julio César Sosa, de organizar protestas y tomas del palacio municipal para favorecer a Morena.