El mundo aísla a Reino Unido ante el avance de la nueva cepa

En pleno aumento de casos a nivel global, el temor a que esta mutación de la covid se propague en Navidades desata una oleada de cierres fronterizos y cancelaciones de viajes

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Reino Unido está aislado. Como si fuera una fábula con moraleja en la recta final del divorcio británico, los «brexiters» se enfrentan a una sobredosis de soberanía e independencia. Después de que las autoridades británicas alertaran este fin de semana de una nueva cepa del coronavirus «fuera de control», numerosos países europeos decidieron el domingo cancelar sus vuelos procedentes de las islas.

Lejos de remitir, la lista de países que han decidido actuar de la misma manera siguió aumentando durante el lunes, ya no eran solo los países vecinos o europeos. El mundo tiembla ante la mutación del virus que es un 70% más contagiosa. España, Portugal, Bulgaria y Hungría fueron los últimos miembros de los 27 en cerrar sus puertas a los ciudadanos procedentes de Reino Unido. También se sumaron ayer Canadá, Hong Kong, Marruecos, Israel, Omán, Kuwait, Jordania, Rusia, Turquía, Suiza, Noruega, India, Túnez, Albania y Macedonia del Norte, Argentina, Chile, Perú y Colombia.

En total, más de 40 países han vetado los vuelos desde y hasta las islas británicas. Ante la velocidad de la variante del coronavirus en el sur de Reino Unido, el Gobierno español ha terminado cancelando los vuelos con la isla salvo para ciudadanos españoles o residentes.

Europa se cierra por miedo a la nueva cepa del coronavirus FOTO: Teresa Gallardo

El Eurotunel, que une las dos orillas del Canal de la Mancha, también ha sido cerrado, lo que atañe no solo al transporte de viajeros sino también al de mercancías. Con todo, el aislamiento de Reino Unido parece que llega demasiado tarde y no se ha podido impedir que la nueva cepa se extienda, al menos por ahora a Dinamarca, Australia o Gibraltar.

Para complicar la situación, Suráfrica ha comunicado que ha detectado también una nueva variante del coronavirus, diferente a la que contagia la enfermedad en el sur de Reino Unido.

Este domingo, el presidente del Consejo, Charles Michel, celebró una videoconferencia con expertos de los Veintisiete con el objetivo de poner en marcha una respuesta coordinada, a pesar de que la celebración del encuentro había estado precedida de movimientos unilaterales.

Ayer, la Presidencia alemana volvió a convocar una reunión de urgencia con expertos del club comunitario en la que se analizaron los últimos acontecimientos y se escuchó la opinión de los expertos del Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades. No se decidió dar ningún paso en concreto. Ante las informaciones de algunos medios, fuentes diplomáticas tuvieron que salir al paso de algunos malentendidos.

«Al contrario de lo que publican, no hay ninguna decisión de la UE a favor de imponer una prohibición de viaje hasta la medianoche de mañana (por este martes). Las restricciones de viaje son una competencia nacional y la UE está trabajando en un enfoque coordinado sobre las medidas aplicadas en sus conexiones con Reino Unido».

Tras tres horas de encuentro, las capitales se limitaron a pedir al Ejecutivo Comunitario la publicación de recomendaciones comunes. «Debido a la experiencia al comienzo de la pandemia, los Estados miembros han subrayado la importancia de mantener las fronteras abiertas dentro de la zona Schengen. Otro aspecto importante para los Estados miembros es la cuestión de la repatriación de los ciudadanos y los residentes legales que quieran volver de Reino Unido», explicaron fuentes comunitarias al final de esta cita.

El sálvese quién pueda fue la reacción de los Veintisiete durante los primeros compases de la pandemia, con un cierre indiscriminado y unilateral de fronteras que puso en peligro la abastecimiento de material médico y de primera necesidad y que obligó a las autoridades europeas a impulsar corredores seguros para el transporte de mercancías. Una respuesta que también recordaba a los peores momentos de la crisis de refugiados durante 2015 cuándo el logro europeo del espacio sin fronteras Schengen se puso en cuestión.

A pesar de que la primeros movimientos han estado dominados por el aislamiento de Reino Unido por tierra, mar y aire, es difícil de predecir si se levantaran los controles fronterizos entre los Estados miembros. El primero en dar el paso fue ayer el Gobierno sueco que decidió cerrar horas sus fronteras a extranjeros procedentes de Reino Unido y Dinamarca.

Además, cada vez más países han confirmado que en sus territorios han detectado casos de la nueva cepa. Bélgica, Italia y Países Bajos aseguran que esta variante ya circula en sus territorios, no se sabe con certeza desde cuándo. «Actualmente hay cuatro casos conocidos en Bélgica y esta detección se hizo hace un mes. Es posible que haya más casos circulando en nuestro país y en otros países de la Europa continental», aseguró ayer el virólogo belga Yves Van Laethem.

El domingo, Bélgica decidió prohibir los viajes procedentes de Reino Unido durante 24 horas y ayer determinó una nueva extensión de 24 horas. Tan solo podrán volver los residentes en el país que deberán pasar una cuarentena de siete días.