Los demócratas ganan el segundo escaño de Georgia y controlarán el Senado

El demócrata Jon Ossoff derrotó a la republicana, Kelly Loeffler, después de que se confirmase la victoria de su correligionario el pastor Raphael Warnock ante David Perdue

El candidato demócrata Jon Ossoff se alzó con la victoria en la segunda vuelta de las elecciones de Georgia al Senado, con lo que el partido del presidente electo, Joe Biden, tendrá el control de la Cámara Alta de Estados Unidos.

Según las proyecciones de los medios, Ossoff derrotó a su rival republicana, Kelly Loeffler, después de que el martes por la noche se confirmase la victoria de su correligionario el pastor Raphael Warnock ante el republicano David Perdue.

Toda la presión estaba sobre los hombres del vicepresidente, Mike Pence, que en calidad de presidente del Senado tenía la obligación constitucional de avalar el resultado. «Si Mike Pence hace lo correcto», había dicho Trump, «ganamos las elecciones». «Los estados quieren volver a votar. Los estados fueron defraudados», añadió, «Todo lo que Pence tiene que hacer es enviarlo de regreso a los estados ... y me convertiré en presidente, y ustedes son las personas más felices».

Sus palabras llegaban al mismo tiempo que el partido republicano asistía con horror a la pérdida del Senado. El candidato demócrata por Georgia, el reverendo Raphael Warnock, se había impuesto a la aspirante republicana, Kelly Loeffler con el 50,5 por ciento; a falta de escrutar unos pocos miles de votos todo apuntaba a que el otro candidato demócrata, y el joven Jon Ossoff, también ganaba al republicano, el senador David Perdue. Jaque mate, por cuanto la derrota de Georgia significa la pérdida de la Cámara Alta y, con ella, del poder legislativo.

De hecho, Ossoff se ha declarado como vencedor en las elecciones. “Georgia, muchas gracias por la confianza que habéis puesto en mí. Me siento honrado, por vuestro apoyo y confianza”, ha dicho, según informó la cadena de televisión estadounidense CNN. “Hayáis votado por mí o no, trabajaré por vosotros en el Senado de Estados Unidos. Serviré a todo el pueblo del estado y daré todo lo que tengo para garantizar que los intereses de Georgia son representados en el Senado estadounidense”, ha agregado.

Por su parte, Warnock se ha mostrado “profundamente honrado” por la decisión de los votantes. “Lo que ha hecho Georgia esta noche es su propio mensaje en un momento en el que mucha gente está intentando dividir a nuestro país”, ha destacado, en declaraciones concedidas a la CNN. Así, ha hecho hincapié en que ahora tiene por delante “una tarea sagrada” que se tomará “muy en serio”. “Espero horar la promesa con el trabajo que haremos en los próximos días”, ha destacado Warnock, un pastor de una iglesia metodista de Atlanta.

Poco antes de que varios senadores y congresistas republicanos reclamasen discutir y votar sobre las elecciones en Estados como Arizona, Mike Pence publicó una carta histórica. Una misiva que, para empezar, cimienta sus posibilidades como candidato a la presidencia en 2024, y donde explica que no impediría que los votos electorales del candidato Biden fueran consignados. En ella sostiene que entiende y ampara las dudas de sus colegas.

Pero también asume que la Constitución no le confiere el poder de desechar los votos del colegio electoral. Sus atribuciones son las de un maestro de ceremonias, el encargado de transmitir y confirmar la voluntad popular, no las de un juez con poder de veto y capacidad para alterar los resultados electorales. «Mi papel como presidente es en gran parte ceremonial».

Merrick Garland, candidato a fiscal general

Más allá del psicodrama que se vivía en Washington D.C., Joe Biden adelantó el nombre de su candidato a fiscal general. Nada menos que el juez Merrick Garland. El mismo que en 2016 no llegó al Tribunal Supremo porque el Senado, entonces con mayoría republicana, tumbó su candidatura.

Capitaneados por McConnell, los republicanos argumentaron entonces que era poco presentable elegir un nuevo magistrado del Supremo cuando apenas faltaban unos meses para las elecciones a la Casa Blanca. Por supuesto en 2020, una semana antes de los comicios del 3 de noviembre, McConnell y el resto de senadores republicanos auparon al Supremo a su propia candidata, la magistrada proveniente del 7 Circuito federal, Amey Coney Barrett. En el caso de Garland, juez de la Corte de Apelaciones de Washington, dejará vacante un puesto federal que puede ser un futuro trampolín al Supremo.