La increíble efectividad de EE UU con la vacuna: todos los adultos tendrán la segunda dosis en mayo

Se han administrado ya más de 167 millones de dosis, entre ellas 150 millones desde que Biden llegó al poder en enero, de acuerdo con el Gobierno

Joe Biden
Joe Biden FOTO: KEVIN LAMARQUE

El Gobierno de Estados Unidos acelera un calendario de vacunación que alienta la esperanza, pero advierte de que el país se encuentra al “borde” de una cuarta ola de contagios, que están subiendo por la variante británica y a medida que los estados eliminan sus restricciones.

El presidente estadounidense, Joe Biden, dijo este martes que espera que su Gobierno pueda empezar a compartir con otros países su inventario de vacunas contra la covid-19 “antes de que acabe el verano”, una vez que se haya asegurado que tiene suficientes para inocular a toda su población. “Mi esperanza es que, antes de que acabe el verano, estaré hablando con ustedes de que ya tenemos acceso a más vacunas de las que necesitamos para cuidar a cada estadounidense, y estamos ayudando a otros países, países pobres”, afirmó Biden durante un acto en la Casa Blanca.

El presidente aseguró que quiere compartir los excedentes estadounidenses con otros países porque “hasta que esta vacuna esté disponible en todo el mundo y estemos ganando al virus en otras naciones, no estaremos completamente seguros”. La Casa Blanca ya ha llegado a acuerdos con México y Canadá para enviarles un total de 4 millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca y la Universidad de Oxford, cuyo uso de emergencia todavía no se ha aprobado en Estados Unidos.

Sin embargo, todavía no ha respondido de forma pública a las solicitudes de muchos otros países, más o menos desarrollados, que le han pedido tener acceso a sus excedentes, dado que Estados Unidos ha adquirido muchas más dosis de las que necesita para inmunizar a toda su población adulta.

La acumulación de dosis por parte de Estados Unidos y otros países ricos ha generado preocupación entre algunos expertos, que advierten de que eso puede estar repercutiendo en la incapacidad de otros países con menos recursos de conseguir las vacunas suficientes a corto plazo, lo que puede aumentar el riesgo de mutaciones del virus.

La Casa Blanca cree que a finales de mayo ya tendrá todas las dosis suficientes para vacunar a todos los estadounidenses adultos, pero ha insistido en que debe prepararse para posibles imprevistos, como problemas de producción. Además, el Gobierno de Biden quiere reservarse dosis por si fueran necesarias para reforzar la inmunidad de quienes ya han sido vacunados, o para suministrarlas a los niños si se comprueba que son eficaces y seguras para su uso en menores.

El Ejecutivo de Biden también ha donado 2.000 millones de dólares a la plataforma COVAX para el desarrollo y la distribución equitativa de las vacunas, y planea donar otros 2.000 millones hasta 2022.

Durante su acto en la Casa Blanca, Biden también aseguró que no ha hablado con su homólogo chino, Xi Jinping, sobre la posible responsabilidad de China en la expansión de la pandemia al haber ocultado parte de la información sobre la gravedad de la situación en su país. “No, no he tenido esa conversación con el presidente Xi”, se limitó a indicar Biden al ser preguntado por un periodista.

Cuarta ola

“Estamos al borde” de una cuarta ola, alertó este martes el principal epidemiólogo del Gobierno de Estados Unidos, Anthony Fauci, durante una conferencia en el National Press Club de Washington. El experto y asesor del presidente estadounidense, Joe Biden, explicó que el país se encuentra en una “meseta precaria” después de varios meses de descenso en la incidencia de contagios de coronavirus, y la tendencia ahora es “al alza”.

Eso presenta un desafío para la Casa Blanca, que debe promover y destacar el rápido ritmo de vacunación al tiempo que pide a los estadounidenses que no levanten todavía las medidas para mitigar los contagios, algo que ya han hecho varios estados con líderes conservadores.

“El virus se está expandiendo porque hay demasiados estadounidenses que, como tienen a la vista el fin (de la pandemia), creen que ya estamos en la meta”, dijo Biden durante un discurso en la Casa Blanca. “No estamos en la meta. Nos queda mucho por hacer. Todavía estamos en una lucha de vida o muerte contra este virus”, añadió.

CITAS PARA TODOS EL 19 DE ABRIL

Biden adelantó la fecha en la que espera que todos los estadounidenses puedan pedir cita para vacunarse contra la covid-19, que era el 1 de mayo y que ahora es el 19 de abril. “Con los suministros que tenemos disponibles, con el número de centros de vacunación y de profesionales que vacunan, creemos que todo el mundo en el país debería poder ponerse a la fila para el 19 de abril”, dijo la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, en su rueda de prensa diaria.

El anuncio es posible porque todos los estados del país han confirmado ya que abrirán citas para cualquier adulto en las próximas semanas, alentados por un ritmo de vacunación que, según la Casa Blanca, es ya el más rápido del mundo.

Un tercio de los estadounidenses y el 40 % de los mayores de 18 años del país han recibido ya al menos la primera dosis de la vacuna; mientras que el 23,2 % de los adultos ya están completamente inmunizados, de acuerdo con los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, en inglés).

En total se han administrado ya más de 167 millones de dosis, entre ellas 150 millones desde que Biden llegó al poder en enero, de acuerdo con el Gobierno.

“SACRIFICIO” PARA EVITAR LA CUARTA OLA

La Casa Blanca presume a diario de esa velocidad a la hora de administrar dosis, un mensaje que a veces eclipsa el otro que siguen repitiendo tanto Biden como sus asesores: es prematuro cantar victoria y bajar la guardia. “Es difícil, es duro, pero él (Biden) está pidiendo a la gente que se sacrifique un poco más de tiempo”, subrayó este martes Psaki.

El mandatario ya ha criticado a estados como Texas y Misisipi por levantar restricciones como la obligatoriedad del uso de mascarillas, pero su margen de maniobra es limitado en un país donde los territorios tienen mucho poder para gestionar sus asuntos internos.

California, el estado más poblado del país y el primero que implementó una orden de confinamiento hace más de un año, anunció este martes que, si sigue en la trayectoria actual, levantará todas las restricciones relacionadas con la covid-19 el 15 de junio, excepto el uso de mascarilla.

La cepa británica, más contagiosa, ya es la predominante en buena parte de Estados Unidos, aunque otras variantes regionales, como una detectada en Nueva York y otra en California, también están en auge. “Las nuevas variantes del virus se están expandiendo rápidamente. Los casos están aumentando, y las hospitalizaciones ya no están bajando”, alertó Biden este martes.

Aunque la media de muertes diarias por covid-19 en Estados Unidos ronda las 800, el nivel más bajo desde noviembre; los contagios están subiendo en varios estados del noreste y el medio oeste: en Michigan, las hospitalizaciones por covid-19 se han triplicado en el último mes.

La media de nuevos casos diarios supera los 64.000, lo que supone el 20 % más que hace dos semanas y un nivel similar al del pasado verano, cuando hubo una ola de contagios después de que varios estados relajaran sus restricciones, según un análisis del diario The New York Times.