EE UU saluda la decisión danesa de aumentar su presencia militar en el Atlántico Norte

Dinamarca desplegará drones de vigilancia sobre Groenlandia y una estación de radar en las Islas Feroe

El secretario de Estado, Antony Blinken, junto a su homólogo danés, Jeppe Kofod, en una rueda de prensa conjunta en Copenhague
El secretario de Estado, Antony Blinken, junto a su homólogo danés, Jeppe Kofod, en una rueda de prensa conjunta en CopenhaguePOOLREUTERS

El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, dio la bienvenida a los planes de Dinamarca para impulsar su presencia militar en Groenlandia y el Atlántico Norte.

“Compartimos un compromiso con la seguridad del Ártico, acogemos con gran satisfacción la reciente decisión de Dinamarca de invertir más en la defensa del Atlántico Norte y el Ártico, en coordinación con los Gobiernos de Groenlandia y las Islas Feroe”, aseguró el martes Blinken en una conferencia de prensa junto a su homólogo danés Jeppe. Kofod.

Las declaraciones del máximo diplomático estadounidense se produjeron durante una visita a Dinamarca dos días antes del foro ártico que se celebra en Islandia hoy y mañana.

En febrero, Copenhague anunció una inversión militar de 1.500 millones de coronas danesas (245 millones de dólares, 200 millones de euros), incluidos drones de vigilancia sobre el territorio autónomo danés de Groenlandia y una estación de radar en las Islas Feroe.

El plan, que apuntaba al aumento de la actividad de Rusia en el Ártico, tiene como objetivo cubrir los puntos ciegos y mejorar las capacidades de vigilancia de Dinamarca en Groenlandia y el Atlántico Norte.

La inversión militar contribuirá a saber “quién está haciendo qué, dónde, en un momento dado y apreciamos mucho el papel que Dinamarca está desempeñando para ayudar a hacer eso”, dijo Blinken.

Con su parada en Dinamarca, el secretario de Estado inició una gira centrada en el Ártico, un tema relativamente nuevo en la rivalidad de Estados Unidos con China y la primera oportunidad de poner a prueba las tensas relaciones con Rusia antes de una posible cumbre entre Joe Biden y Vladimir Putin.

El Consejo Ártico, cuyo alcance no incluye cuestiones de defensa, reunirá a los ministros de Exteriores de los ocho países que bordean el Ártico, incluido el ruso Sergei Lavrov.

Advertencias rusas

Apenas dos días antes de la reunión, Lavrov advirtió el lunes a los países occidentales contra las reclamaciones en el Ártico, designándolo como parte de la zona de influencia de Rusia.

“Ha sido absolutamente claro para todos durante mucho tiempo que este es nuestro territorio, esta es nuestra tierra”, aseguró Lavrov en una conferencia de prensa en Moscú. Después de perder interés en el área desde el final de la Guerra Fría, las principales potencias han comenzado a mirar la región nuevamente.

Las disputas sobre el Ártico se producen en medio de nuevas tensiones entre Occidente y Rusia, particularmente desde la anexión rusa de la península de Crimea en 2014.

En un discurso el mes pasado, Blinken advirtió de que Rusia “está explotando este cambio para tratar de ejercer control sobre un nuevo espacio”, incluso a través de la modernización de las bases militares, y también señaló una presencia cada vez mayor de China.

Hans Redder, comentarista político de la emisora de TV2 de Dinamarca, considera que el viaje de Blinken significó que “todo este mayor interés en Groenlandia y las condiciones del Ártico estaba lejos de ser algo que desapareció con Trump”.

“Trump expresó su interés de una manera un tanto barroca, pero el interés de Estados Unidos en Groenlandia no ha cambiado, a pesar de que hoy hay otro presidente. Lo mismo se aplica a las posibles tensiones geopolíticas que puedan surgir en la zona “.

A diferencia de Trump, Joe Biden ha dado una gran prioridad a la lucha contra el cambio climático, estableciendo un objetivo ambicioso de reducir a más de la mitad las emisiones de gases de efecto invernadero de Estados Unidos para 2030 desde los niveles de 2005.

El predecesor de Blinken, Mike Pompeo, en una comparecencia de 2019 ante el Consejo Ártico, advirtió de manera similar sobre Rusia y China, pero dijo que el derretimiento de los casquetes polares ofrece “nuevas oportunidades para el comercio”, aunque no aborda directamente el cambio climático.

Pompeo canceló el año pasado una visita planificada a Groenlandia, pero viajó a Dinamarca para superar las tensiones. En 2019, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, rechazó la oferta de Trump de comprar Groenlandia y la calificó de “absurda”, lo que llevó al magnate a suspender una visita a Copenhague.