Le Pen sueña con dar la campanada en las elecciones regionales

La líder ultra confía en que una victoria en la región de Provenza Alpes Costa Azul impulse su candidatura presidencial del año que viene

Un cartel electoral del conservador Renaud Muselie, el actual presidente de la región de Provenza Alpes Costa Azul (PACA)
Un cartel electoral del conservador Renaud Muselie, el actual presidente de la región de Provenza Alpes Costa Azul (PACA)ERIC GAILLARDREUTERS

El esperado fin de la crisis sanitaria en Francia tendrá un irremediable aroma electoral que va a dilatarse los próximos meses con varios procesos de primarias y los anuncios de las candidaturas a las presidenciales de 2022. Pero antes de que eso llegue, a modo de antesala, Francia celebrará elecciones regionales a doble vuelta durante los dos últimos domingos de junio.

Cierto que en un país eminentemente centralista, el poder regional suele quedar difuminado como un eslabón de categoría menor entre París y los municipios. Unas regionales en Provenza o Bretaña no tienen el peso político de Madrid o Cataluña, pero la foto final del resultado tendrá un valor esencial que podría determinar el camino al Eliseo.

Históricamente, los dos partidos tradicionales, Los Republicanos y los socialistas, se han repartido siempre el poder regional del país, con escasos cambios. Pero estas elecciones cuentan con tres elementos que las cargan de incertidumbre: la profunda crisis de los dos partidos clásicos, el poco anclaje de la formación de Emmanuel Macron para poder sustituirlos en varias regiones y la oportunidad que la ultraderecha de Marine Le Pen puede sacar de esta encrucijada. Y todo ello aderezado con el factor covid y el final de la desescalada en Francia.

El gran titular que podrían arrojar estas regionales es la conquista por parte de Le Pen de la región de Provenza-Alpes-Costa Azul, una de las más importantes del país, que incluye ciudades como Marsella o Niza, que se ha ido derechizando con los años. Los sondeos vaticinan un duelo entre derecha y ultraderecha en segunda vuelta.

El candidato del Reagrupamiento Nacional (RN), Thierry Mariani, podría ganar en la segunda vuelta con un 51% de los votos según el último sondeo de IPSOS-France Télévisions, desbancando al actual presidente, el conservador Renaud Muselier, que aspira a la reelección. Sería un golpe de efecto brutal para Le Pen no solo por la conquista de una región tan significativa, sino también porque esto supondría la derrota del frente republicano en segunda vuelta, creando un precedente de altísimo valor a pocos meses de las presidenciales.

Esta región está siendo escenario de la fragmentación del espectro centroderechista en Francia, ya que Muselier aceptó en un primer momento un pacto con el partido de Macron del que se tuvo que echar atrás por las presiones de Los Republicanos. El episodio creó fuertes tensiones en LR y los alcaldes de Niza, Christian Estrosi, y de Tolón, Hubert Falco lo abandonaban.

La otra región donde la ultraderecha tiene serias posibilidades es el Gran Este, región de 5,5 millones de habitantes y cuya capital es la cosmopolita Estrasburgo. Allí la formación de Le Pen lleva años cosechando buenos resultados. Su actual presidente, el centroderechista Jean Rottner, tendría una difícil victoria en el segundo turno ante Laurent Jacobelli, de RN.

Pero además de estas dos importantes regiones, la ultraderecha podría acabar primera en primera vuelta en otras cinco con resultados muy importantes en Borgoña o en la región del valle del Loira. Pero en esos otros casos lo tendría más complicado para imponerse en la segunda vuelta el 27 de junio.

En cualquier caso, Le Pen podría ganar la primera vuelta en la mitad de las regiones del país, aunque luego sus opciones de poder queden reducidas en la ronda final. El resto del mapa regional francés, el que no depende tanto de las opciones de la ultraderecha, podría seguir una línea continuista con las listas de izquierda dominando las regiones del Aquitania, Pirineos-Occitania o Bretaña y con un valor fijo de la derecha clásica moderada en la región parisina, su presidenta, Valérie Pécresse, que aspira a la reelección arrasando a sus rivales y en la que más de uno comienza a ver una sólida candidata para la familia conservadora en el futuro político del país.

En estos comicios regionales, el sistema a dos vueltas permite a una lista que saque más del 50% ahorrarse el segundo. En caso de que ninguna lo alcance, aquellas con más de un 10 % pueden disputar el definitivo segundo turno –a diferencia de las presidenciales, donde cuentan solo los dos más votados–.

Es por ello que en la segunda vuelta del 27 de junio asistiremos a duelos triangulares e incluso, cuadrangulares en algunas regiones del país. A una semana de esta nueva cita con las urnas, la pregunta vuelve a ser si unos eventuales buenos resultados de la formación de Le Pen en primera ronda se transformarán o no en poder en la segunda.