Macron y Le Pen tratan de arrebatar a Los Verdes la bandera ambientalista

Pese a su arrollador éxito en las municipales de hace un año, los ecologistas aún mantienen fuertes divisiones sobre su programa económico

Yannick Jadot, el líder de Los Verdes franceses
Yannick Jadot, el líder de Los Verdes francesesLa RazónLa Razón

Tras su arrollador éxito en las elecciones municipales del año pasado conquistando consistorios de peso como Lyon, Estrasburgo o Burdeos, Los Verdes franceses encaran un reto aún mayor: la hegemonía en la izquierda de cara a las elecciones presidenciales de 2022. El punto de partida es un diganóstico inmejorable: en plena crisis sanitaria los franceses optaron por candidaturas con sensibilidad ecológica, bien lideradas por los propios verdes o en coalición con figuras socialistas que se han adherido claramente a sus postulados como la alcaldesa de París, Anne Hidalgo.

Los Verdes pretenden desmontar la dicotomía Macron-Le Pen que la demoscopia vaticina que se repetirá en la segunda vuelta de 2022. Por el momento, ya han consiguieron tras las municipales instalar al ecologismo en la agenda de todos los partidos como única vía posible para salir de esta crisis sanitaria.

Macron lleva tiempo intentando pelearles la bandera verde y hasta la propia Le Pen comienza a reivindicar su territorio de ecologismo proteccionista con el consumo de productos locales. Nadie duda que ganar el relato verde puede tener la llave del Elíseo en 2022. Otra cosa es cómo Los Verdes van a articular sus opciones.

Durante las últimas semanas se ha intentando fraguar una gran coalición de izquierdas, pero una vez más, parece que la izquierda radical de Jean Luc Mélenchon no lo hará posible. Los Verdes y el Partido Socialista acudirán en una candidatura de centro izquierda que todavía presenta muchas incógnitas. La pregunta es si ahora mismo un candidato verde tendría más opciones que uno salido del PS. Habrá que esperar a después del verano para ir resolviendo estas dudas. Será en septiembre cuando Los Verdes elijan definitivamente su candidato y cuando Hidalgo decida si entra en la carrera.

Pero de estos movimientos no solo debe salir un nombre sino también una línea política. Dentro de Los Verdes conviven dos almas distintas: una más centrista compatible con la socialdemocracia y otra más escorada a la izquierda, y por tanto, más diferenciada de Macron. La estrategia en las municipales funcionó porque no hubo una línea clara a nivel nacional y cada candidato verde acopló un discurso, más o menos izquierdista o liberal, según su consistorio.

La pelea presidencial exige a los Verdes una clarificación en asuntos como las políticas económicas que hasta ahora han sido despachados con cierta ambigüedad por su líder, Yannick Jadot.