EE UU emite el primer pasaporte no binario

Washington incluye el «género X» como alternativa al masculino y femenino

Ned Price, portavoz del Departamento de Estado aseguró que esperan "poder ofrecer esta opción a todos los solicitantes de pasaportes a principios de 2022″
Ned Price, portavoz del Departamento de Estado aseguró que esperan "poder ofrecer esta opción a todos los solicitantes de pasaportes a principios de 2022″ FOTO: POOL New REUTERS

¿Se imaginan un pasaporte donde no sea obligatorio marcar una de las dos opciones de sexo: hombre o mujer? Pues dejen de imaginar. En Estados Unidos ya es una realidad.

El Departamento de Estado daba a conocer este miércoles la emisión del primer documento oficial del país en el que un ciudadano estadunidense ha podido marcar la tercera opción, hasta ahora inexistente, en la casilla correspondiente a la designación del género. Es el conocido como pasaporte no binario, con la opción de elegir “Género X” como alternativa al “Femenino” o “Masculino”.

El pasado mes de junio, EE UU anunció que impulsaría esta medida y que, además, no sería necesario presentar un informe médico ni certificado para demostrar que el sexo del solicitante no se corresponde con el mismo de su nacimiento. El Departamento de Estado emitió un comunicado, a través de su portavoz, Ned Price, que continúa “tomando medidas para demostrar nuestro compromiso de promover la libertad, la dignidad y la igualdad de todas las personas, incluyendo los ciudadanos estadounidenses LGTBQI+”.

Para el año que viene, el Departamento de Estado tiene previsto añadir otras opciones junto a la recién estrena casilla “X” del pasaporte, con la posibilidad de designar su identidad a personas de génerosno binario, intersexual o fluido”. “Esperamos poder ofrecer esta opción a todos los solicitantes de pasaportes, una vez que completemos el sistema requerido y las actualizaciones del formulario a principios de 2022″, añadió Price.

Apenas media decena de países permiten que sus ciudadanos designen otro sexo distinto al de hombre o mujer, a los que ahora se suma Estados Unidos. Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Nepal forman parte del reducido grupo de países en todo el mundo que han ampliado sus casillas de género en pasaportes y otros documentos oficiales.

“Cuando una persona tiene documentos que reflejan su verdadera identidad, vive con mayor dignidad y respecto”, declaró Jessica Stern, la enviada especial diplomática para los derechos LGBTQI+, calificando de “histórica” la noticia. Más allá de las únicas opciones que se ofrecían hasta ahora, sexo femenino y masculino, Stern considera que la nueva casilla de los documentos gubernamentales están más en consonancia “con la realidad actual”, en la que existen un amplio espectro de identidades de género.

Si bien el Gobierno mantuvo el anonimato en torno al primer estadounidense al que se le ha permitido marcar esta nueva casilla de género en su pasaporte, la agencia de noticias Ap adelantó que podría tratarse de Dana Zzyym de Fort Collins, según aseguró en una entrevista telefónica.

Zzyym, residente de Colorado que se define como “intersexual”, emprendió una batalla legal desde 2015 al negarse a marcar la casilla “M” o “F” de su pasaporte al no identificarse con ninguno de los dos sexos obligatorios hasta ahora. Nacido con características sexuales ambiguas, Zzyym fue criado como hombre y, de hecho, se alistó al Ejército como tal. Pero años después, auto identificado como género intersexual, su pasaporte le fue denegado al emprender su viaje para participar en una reunión de la Organización Intersex Internacional (OII) en México.

A partir de ahora, tanto Zzyym como personas con otra identidad sexual distinta a las tradicionales podrán viajar al extranjero sin la obligación de marcar una de las dos casilla de género utilizadas desde que se estrenó, hace décadas, este tipo de documentación oficial en EE UU. Desde que llegó a la Casa Blanca, el presidente Joe Biden ha abogado por defender los derechos de las personas de la comunidad LGBTQI+ como una de las prioridades de su agenda, en contraste con las políticas de la anterior Administración de Donald Trump.