El arsenal del Taiwán ante una posible guerra con China: submarinos, cazas y modernos helicópteros

Con el fin de protegerse de las fuerzas extranjeras, Taipéi se ha volcado en los últimos meses en una campaña de rearme masivo

Un caza y proyectiles en la base de Taiwán Makung Air Force Base
Un caza y proyectiles en la base de Taiwán Makung Air Force Base FOTO: YIMOU LEE REUTERS

Con el fin de protegerse de las fuerzas extranjeras, sobre todo de la amenaza constante de China, Taiwán se ha volcado en los últimos meses en una campaña de rearme masivo. Las continuas advertencias de Taiwán de los ataques e intentos de China por ocupar la isla dieron cuenta de la máxima intensidad y sofisticación militar al intensificar su acoso.

Según las autoridades de Taiwán, las relaciones entre Taipéi y Pekín atraviesan “su peor momento en los últimos 40 años”. En palabras del ministro de Defensa taiwanés, “Pekín ya tiene la capacidad para atacar la isla a un alto coste. China podría organizar una invasión a gran escala en un tiempo menor al 2025″.

Aunque su capacidad militar es algo anticuada, y no tiene nada que ver con las Fuerzas Armadas de la República de China, lo cierto es que Taipéi comenzó a trabajar y doblegar su ejército y defensa.

Una capacidad nuclear anticuada

Actualmente, la Fuerza Aérea de Taiwán alinea unos 300 cazas, destacando un par de docenas de los veteranos F-5E/F, más de un centenar de F-16A/B, algo menos de 50 Mirage 2000 y unos 100 F-CK-1. Además, cuenta con otros cien aviones pertenecientes a escuadrones de entrenamiento avanzado que podrían, en caso de emergencia, volar en misiones de combate.

No obstante, al progresivo envejecimiento de estas flotas de aviones de combate se suma el clima húmedo y la insularidad de Taiwán, que provoca una corrosión constante. También cuenta con unos modernos helicópteros de ataque Apaches AH-64D con capacidad para control de drones y con una cadencia de tiro de unos 600 disparos por minuto, además de baterías misiles Patriot. Pero solo algunos están disponibles, y según informes publicados estos años, los tanques blindados y su flota aérea datan de la década de 1970. También cuenta con cuatro submarinos, dos de ellos fabricados en los Países Bajos durante la Segunda Guerra Mundial.

Imagen de un F16 de Taiwán. El ministro de Exteriores de China, Wang Yi, ha asegurado este sábado que la única vía de futuro que espera a Taiwán es la de la unificación con la parte continental, en medio de meses de tensión con el territorio y, de unos días a esta parte, con sus aspiraciones para obtener más representación internacional.
Imagen de un F16 de Taiwán. El ministro de Exteriores de China, Wang Yi, ha asegurado este sábado que la única vía de futuro que espera a Taiwán es la de la unificación con la parte continental, en medio de meses de tensión con el territorio y, de unos días a esta parte, con sus aspiraciones para obtener más representación internacional. FOTO: La Razón (Custom Credit)

Mientras, China cuenta con 76 submarinos -cuatro de ellos balísticos con capacidad nuclear- y se ha visto, día sí y día también, cómo han ido aumentando su gran ejército hasta con misiles supersónicos. Desde Pekín no esconden su postura cada vez más firme y bélica hacia sus reclamos territoriales. Además, tampoco se achanta, y enseñó los dientes con su misil DF-17 que sortea todas las defensas y se despliega desde el espacio.

Una diferencia que le obliga a rearmarse

Taipéi lanzó en 2017 el programa que se está aplicando al diseño de un nuevo caza y sus motores, valorado en 2.000 millones de dólares. El año pasado, el gobierno taiwanés firmó con Washington adquirir 66 cazas F-16-V a cambio de 8.000 millones de dólares. En noviembre de 2020, Taiwán empezó la construcción de ocho submarinos, los primeros de fabricación propia. Estarán equipados con sistemas de sónar digitales, combate integrado y periscopio suministrado por Estados Unidos. Y en abril de este año, culminó las pruebas de fuego real del sistema de defensa aérea Sea Sword II, completando evaluaciones operativas y siendo el buque más nuevo de la Armada, el Ta Chiang. Este barco está diseñado para transportar hasta ocho misiles antibuque subsónicos Hsiung Feng II y ocho misiles antibuque supersónicos Hsiung Feng III, aunque su potencia se consideró insuficiente.

Hace unos meses, se confirmó que estaba desarrollando un nuevo avión de combate “Made in Taiwán”, que llevarán sistemas de armas fabricados en Estados Unidos de Lockheed Martin y Raytheon. Asimismo, se dijo que aumentarían el presupuesto de Defensa un 10% (más de 13.000 millones de euros, una cifra sin precedentes en la isla), a lo largo del 2021.

El papel de Estados Unidos

La presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, confirmó la semana pasada por primera vez que Estados Unidos cuenta con presencia militar en la isla “para entrenar a las tropas taiwanesas”, algo que China describió como una “provocación” y una “amenaza contra la paz” por parte de Washington. El ministro de Defensa de Taiwán, Chiu Kuo-cheng, intentó matizar las palabras de la presidenta, al asegurar que Tsai “no ha dicho que hubiese un destacamento militar estadounidense en la isla”, definiendo la presencia de efectivos de EE UU como “personal en intercambio”.

La semana pasada, en otra declaración poco habitual, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, declaró que su país “tiene el compromiso” de defender militarmente a Taiwán en caso de que China ataque la isla, extremo ni confirmado ni descartado en el Acta de Relaciones de Taiwán fruto del ‘statu quo’ creado en 1979, cuando Washington estableció oficialmente relaciones diplomáticas con Pekín en detrimento de Taipéi. Además, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, animó esta semana a otros países a que se uniesen a Washington “en el respaldo a la participación sólida y significativa por parte de Taiwán en todo el sistema de Naciones Unidas”, y describió a la isla como una “historia de éxito democrático” y un “valioso socio” de Estados Unidos.

Durante 70 años, tanto China como Taiwán se han evitado lo máximo posible para esquivar así un conflicto que parecía inevitable en algunos momentos. Este 2021, sin duda, la tensión se ha intensificado entre varios países y China ha aprovechado para mostrar su poderío ante la isla. Tal es así, que ni siquiera han ocultado sus ganas de anexionar Taiwán.