Europa

Rusia expulsa a 18 diplomáticos de la delegación de la Unión Europea en Moscú

La UE critica que la decisión de Rusia no tiene fundamento y que es un paso “de pura represalia”

Un hombre camina por San Petersburgo, con pintadas con la letra "Z"
Un hombre camina por San Petersburgo, con pintadas con la letra "Z" AP

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia ha declarado ‘persona non grata’ a 18 empleados de la delegación de la Unión Europea en Moscú en respuesta a la decisión de la UE de expulsar a cerca de una veintena de diplomáticos rusos.

La cartera de Exteriores rusa ha convocado este viernes al jefe de la delegación europea en Rusia, Markus Ederer, a quien se le ha comunicado la expulsión de los empleados, que deberán abandonar el país “en un futuro próximo”.

En un comunicado, el Ministerio de Exteriores ha anunciado que la decisión surge como respuesta a “las acciones hostiles” emprendidas por la Unión Europea, a quien además ha acusado de intentar destruir “la arquitectura de diálogo y cooperación bilateral”.

Por su parte, la Unión Europea ha mostrado su disconformidad con la decisión tomada por Moscú pues considera que es “injustificada y sin fundamento” ya que los diplomáticos europeos cumplen su trabajo “en el marco y con pleno respeto de la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas”.

No hay motivos para la decisión de las autoridades rusas más allá de ser un paso de pura represalia. El curso de acontecimientos elegido por Rusia profundizará aún más su aislamiento internacional”, ha reprochado el grupo de los Veintisiete en un comunicado del Servicio Diplomático.

El Alto Representante de Política Exterior de la UE, Josep Borrell, anunció el pasado 5 de abril la expulsión de un grupo de diplomáticos de Rusia, dentro de un paquete de medidas con el que el bloque quiere contribuir a frenar la “maquinaria de guerra” de Vladimir Putin.

Borrell apuntó que los expulsados se habían comportado de forma contraria al estatus que se les presupone como diplomáticos, contraviniendo incluso la Convención de Viena. El Servicio de Acción Exterior convocó al embajador ruso, Vladimir Chizhov, para comunicarle personalmente esta decisión.

Ya en aquel momento el embajador Chizhov trasladó al secretario general del Servicio de Acción Exterior (SEAE), Stefano Sannino, la “inevitabilidad de medias recíprocas adecuadas por parte de Rusia”.