Internacional

Derrocado por sí mismo

“La mejor descripción que he leído de esta situación es que este es el tercer primer ministro que es derribado por Boris Johnson” resume el profesor Tim Oliver

Ciudadanos británicos se agolparon ayer en el recinto de Downing Street para ver el anuncio de dimisión del primer ministro, el tercero en doce años
Ciudadanos británicos se agolparon ayer en el recinto de Downing Street para ver el anuncio de dimisión del primer ministro, el tercero en doce años FOTO: DPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

LA RAZÓN conversa con Tim Oliver, profesor y director de Estudios de Loughborough University en Londres, sobre la dimisión de Boris Johnson como líder del partido conservador tras gobernar tres años turbulentos.

¿Cómo describiría el gobierno de Johnson? Principales logros y principales errores...

Ha sido caótico porque el propio primer ministro nunca ha tenido el control total. Eso refleja la propia incapacidad de Johnson para centrarse en la política y las ideas. Se siente más cómodo haciendo campaña que gobernando. Por lo tanto, él mismo se lo ha buscado. Recordemos que la decisión de Johnson de liderar la campaña del “Leave” fue decisiva para hacer caer a David Cameron. Luego trabajó duro para socavar a Theresa May. Ahora, por sus propios fallos, se ha hundido a sí mismo. La mejor descripción que he leído de esta situación es que este es el tercer primer ministro que es derribado por Boris Johnson.

¿Quién puede ser su sustituto y cómo puede el Partido Tory superar esta crisis?

Hay dos posibles sustitutos. Uno: Un sustituto a tiempo completo como primer ministro, que se decidirá a través de una elección de liderazgo por parte del partido conservador. No hay un candidato principal para sustituirlo, ya que todos los posibles candidatos padecen diversas debilidades. La falta de una alternativa viable es una de las razones por las que Johnson ha durado tanto como primer ministro. Dos: Un primer ministro interino. Johnson seguirá siendo primer ministro hasta que el partido tory elija un nuevo líder, lo que podría tardar hasta el otoño. Algunos no están contentos con la idea de que Johnson permanezca en el cargo tanto tiempo. Temen que prolongue la crisis. Como primer ministro cojo, tendrá más dificultades que antes para concentrarse y tomar decisiones. Por lo tanto, se ha pedido que renuncie al cargo de primer ministro y que otra persona lo ocupe hasta que el partido tory elija un nuevo líder en otoño. Pero se mantiene Johnson.

Si dejase el Gabinete, ¿cómo de desestabilizada puede estar la situación en la política del Reino Unido?

Johnson sólo puede dimitir como primer ministro cuando pueda recomendar a la Reina a quién debe nombrar como su sucesor. Ella no aceptará su dimisión hasta que él pueda hacerlo. Como se ha señalado anteriormente, podrá hacerlo una vez que el partido tory haya elegido un nuevo líder.

¿Cuáles pueden ser los efectos de la dimisión de Johnson en el conflicto del protocolo de Irlanda del Norte con la UE?

A menudo oigo decir que las relaciones entre el Reino Unido y la UE no pueden avanzar o reconstruirse hasta que Johnson deje su cargo. El protagonismo de Johnson en el Brexit le convierte en una persona con la que muchos países de la UE consideran que no pueden hacer negocios. Su sustituto tendrá la oportunidad de restablecer las relaciones a nivel personal, aliviando las tensiones. Pero los problemas subyacentes en torno al Protocolo de Irlanda y las relaciones más amplias entre el Reino Unido y la UE no desaparecerán.

¿Cómo pueden aprovechar los laboristas esta crisis?

Hasta ahora han aprovechado la situación manteniéndose al margen y dejando que el partido tory se destroce. Un nuevo líder tory puede proporcionar al partido tory el nuevo liderazgo que necesita para ganar las próximas elecciones, previstas para finales de 2024. Sin embargo, el nuevo líder se hará cargo de un partido agotado por estar en el poder desde 2010, agotado por las divisiones sobre el Brexit y Johnson, empañado por múltiples escándalos, y que se enfrenta a enormes problemas económicos y sociales y potencialmente a problemas constitucionales en Escocia e Irlanda del Norte. A veces se dice que las elecciones las pierde el Gobierno en lugar de ganarlas la oposición, lo que ciertamente parece ser lo que le está sucediendo a los laboristas en este momento.

Dr Tim Oliver es profesor y director de Estudios de Loughborough University en Londres