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Gastronomía

La sorprendente guerra que un pueblo francés le acaba de declarar a la comida rápida: "Vamos a salvar nuestro centro"

Una iniciativa radical

La sorprendente guerra que un pueblo francés le acaba de declarar a la comida rápida: "Vamos a salvar nuestro centro" Deror avihttps://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=6650506

Jean-Paul Roseleux, alcalde del municipio de Fère-en-Tardenois, situado en la provincia francesa de Aisne (en el norte de Francia), ha tomado una decisión contundente contra la proliferación de restaurantes de comida rápida en su municipio de 2.900 habitantes. Su estrategia incluye un decreto municipal que prohíbe la apertura de nuevos locales de este tipo y designa a agentes encargados de garantizar su cumplimiento.

El edil pretende revitalizar la oferta gastronómica local, apoyando restaurantes como Le Camion affamé, que apuesta por cocina casera elaborada con productos frescos de la región. Este establecimiento representa perfectamente la visión de Roseleux de mantener viva la tradición culinaria francesa. La iniciativa ha recibido un respaldo mayoritario entre los vecinos, que valoran la diversidad gastronómica. También en redes sociales se han multiplicado los comentarios de apoyo a la decisión del alcalde frente a la uniformidad de los fast food.

Un desafío a la modernidad gastronómica

La propuesta va más allá de la cuestión culinaria. Fère-en-Tardenois, un municipio con un rico patrimonio cultural —donde destacan la reproducción de "La Valse" de Camille Claudel o los restos de un castillo del siglo XVI—, busca preservar su identidad frente a la estandarización que imponen las grandes cadenas de comida rápida.

La atención se centra ahora en la prefectura de Aisne, cuyo informe será clave para determinar la validez legal del decreto. Un portavoz ya ha expresado su apoyo a la idea de garantizar una oferta gastronómica variada y combatir la mala alimentación.

Esta decisión podría convertirse en un precedente significativo para otras localidades francesas que buscan defender su patrimonio gastronómico frente a la expansión indiscriminada de cadenas de comida rápida, marcando un posible punto de inflexión en la forma de entender la alimentación en el medio rural.