Ocho claves para que tu pelo sobreviva a los meses de sol

Toma nota cuanto antes sino quieres arrepentirte.

Los días de sol y agua están a la vuelta de la esquina, en el sentido más literal, en menos de una semana daremos la bienvenida al ansiado verano. Aunque esta temporada se presenta un tanto atípica debido a la crisis del coronavirus, las precauciones son las mismas, e incluso más porque estos últimos meses nuestra exposición a los rayos ultravioletas ha sido prácticamente nula. Toda medida es poca, y no nos referimos únicamente a la piel sino también al cabello.

A veces lo dejamos en un segundo o incluso tercer lugar pero el pelo también sufre al estar en constante contacto con el sol. Más todavía sino le podemos atención. Por ello, Eduardo Sánchez, director de Maison Eduardo Sánchez, nos da algunas claves para pasar con nota la dura prueba que supone el verano en nuestro pelo y llegar en las mejores condiciones al mes de septiembre. Ocho sencillos gestos que conseguirán evitar el desastre capilar. ¡Toma nota!

Doble escudo

Que implica el uso de protectores solares que salvaguarden el cabello del sol y otras agresiones, pero también de gorras, sombreros o pañuelos que supongan un escudo físico a tantos y tan continuos enemigos. Hay que tener en cuenta que cada agente externo afecta al cabello de una determinada manera: la radiación UV altera los pigmentos de color del pelo, reseca mucho y fragiliza la queratina además de robar a las melenas todo su brillo. El viento enreda el cabello, lo ensucia más y provoca que al desenredarlo la fibra sufra y se vaya debilitando. La arena irrita mucho el cuero cabelludo y provoca sensibilidad. El cloro modifica el color y seca el pelo atacando a las grasas naturales protectoras del cabello. La sal marina, por su parte, cristaliza sobre la fibra capilar y abre las puntas. El calor también inflama e irrita el cuero cabelludo y resta nutrición.

Al salir del agua ¡cuidado con los peines!

Justo después del baño el cabello es especialmente frágil, por eso, antes de desenredarlo, es necesario aplicar un acondicionador sin aclarado o el mismo protector solar capilar, para ayudar al desenredado mientras se nutre el cabello. Hay que hacerlo siempre con un peine de púas anchas y evitando tirones que puedan romper la fibra.

Lavar el pelo todos los días ahora sí es obligatorio

Olvida todas esas recomendaciones de que lavar el cabello a diario es malo. Tanto si lo has sumergido en el agua del mar como en el de la piscina, es imprescindible lavar bien el pelo para eliminar restos de salitre o de cloro. ¿El mejor aliado? Un champú purifican pero suave y de uso frecuente y acompañarlo siempre de un acondicionador, con o sin aclarado o de un aceite o sérum, según los gustos.

¿Mascarilla? Sí, mucha y en seco

Mínimo dos veces por semana hay que aplicar una mascarilla capilar que repare e hidrate en profundidad el cabello, pero el truco está en hacerlo en seco. No importa tanto el tiempo de exposición –bastaría dejarla 10-15 minutos-, como hacerlo en seco antes de lavar el cabello, porque el agua impide que el producto penetre en la fibra capilar y no sirve para nada. Después de aplicar la mascarilla, lavar el cabello de forma habitual.

Con el cabello coloreado: extremar precauciones

Los cabellos teñidos o con mechas sufren especialmente en verano: son más porosos y por lo tanto más sensibles a las agresiones externas. Los rubios claros se oxidan mucho y los rojos son los más sensibles a la pérdida de tono. Por eso el uso de champú, acondicionador o mascarilla, así como de aceites y sérums se hace imprescindible.

Si eres rubia, baja la intensidad

Es recomendable que antes de los días de sol y playa, en la última visita al peluquero, se apueste por un rubio algo más oscuro porque la exposición solar, el cloro y el salitre ya aclaran de por sí el cabello. Con especial atención a los rubios dorados y miel que son los que más aclaran y tornan hacia tonos indeseados. Los rubios, beige y platino se sobreviven mejor porque el verano los potencia.

Pigmentos, ahora obligados

Los champús, acondicionadores o mascarillas con pigmentos ahora, sí o sí, serán tus aliados imprescindibles si tienes el cabello coloreado o con mechas. Utilizados siguiendo los consejos de cada fabricante, su acción es fundamental para mantener la intensidad del color y el brillo a salvo de las continuas agresiones que el verano supone para tu cabello y para neutralizar los tonos indeseados.

Sé fiel

Y di no a ir a un salón de belleza diferente durante las vacaciones. Los mayores desastres de color ocurren cuando buscas una peluquería para un retoque de emergencia en tu destino de veraneo... Es entonces cuando la catástrofe está casi asegurada. Si es imprescindible, pide a tu estilista de confianza la fórmula que utiliza en sus trabajos de color y el margen de error disminuirá.