Manchas en la piel: cómo identificarlas y tratarlas adecuadamente (sin láser)

Hablan los expertos.

Tras dejar atrás los meses de verano es frecuente que aparezcan en nuestra piel, tanto el rostro como la zona de la espalda son muy comunes, nuevas manchas o incluso algunas que ya teníamos hayan empeorado. La razón principal es una exposición solar excesiva, pero no es la única. Los medicamentos, las alternaciones hormonales u otros factores externos también pueden son determinantes.

A pesar de que no hay una edad establecida para ello, los estudios confirman que es a partir de los 35/40 años cuando estas manchas suelen generarse. ¿Cómo las identifico? El primer problema es que existen varios tipos y es fundamental conocer las características de cada uno para lograr una detención precoz y combatirlas desde el primer momento. Por fortuna, los expertos en cosmetología de varias firmas presentes en Mumona.com nos dan las claves ello.

Tipos de manchas en la piel

Pecas: son manchas de pequeño diámetro en color marrón que aparecen tras la exposición solar, y se aclaran o incluso llegan a desaparecer durante los meses invierno. Son frecuentes en el rostro, zona de la nariz, mejillas o frente, también en el escote y son habituales en gente joven.

Lentigos solares: “son muy parecidas, pero a diferencia de las pecas o efélides, los léntigos solares sí cambian de color con la exposición solar”, apunta Raquel González, directora de educación de Perricone MD (disponible en momuna.com). Este tipo de manchas, con formas más irregulares siempre se limitan a zonas que hayan acumulado mucha radiación solar y suelen manifestarse en personas de más de 40 años.

Sea cual sea el tipo de mancha, los expertos de Mumona coindicen en que “el primer paso para que cualquier tratamiento tenga el efecto adecuado es realizar una limpieza de la piel a conciencia”. Además de ello, para el tratamiento de los lentigos en concreto, según la propia González, “será siempre de extrema utilidad acudir a formulaciones ricas vitamina C para prevenir con su potencial antioxidante, así como tratar la pigmentación y unificar el tono, además de mejorar la luminosidad de la piel"

Melasma: son manchas de la piel de forma irregular y color marrón que aparecen frecuentemente en el rostro y en mujeres jóvenes (a partir de 30 años). Generalmente se producen o agravan durante el embarazo, ingesta de anticonceptivos, así como en la menopausia.

Su tratamiento es más complicado, en invierno se produce una mejora pero es difícil eliminarlas por completo. Según Elisabeth San Gregorio, directora técnica de Medik8 (disponible en Mumona) es posible mitigarlas con una rutina específica. “Con cualquier mancha hay que tener constancia y tratarla de forma continuada, pero con el melasma especialmente. Por un lado, es fundamental utilizar protector solar alto durante todo el año y, por otro, recomiendo atacar con un tratamiento rico en alfa o betahidroxiácidos y retonoides (retinol, retinaldehido o retinoato, por ejemplo). Esto nos ayudarán a exfoliar y a acelerar la renovación celular, reduciendo la pigmentación, y mejorando además la síntesis de colágeno y elastina”, apunta la experta.